El reglamento de Reactiva Perú impide que empresas sentenciadas a pagar una reparación civil por corrupción accedan a los préstamos. El documento no prohíbe la entrega de créditos a empresas que estén o hubieran estado bajo investigación de la UIF o del Ministerio Público. Sin embargo, las normas regulatorias en el caso de la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS) son claras: los bancos deben aplicar los procedimientos necesarios para conocer el historial financiero de sus clientes como metodología de prevención del lavado de dinero.
Un informe de investigación publicado por el portal Ojo Público revela que no se está respetando el reglamento de REACTIVA PERÚ y tampoco fueron valorados los reportes de investigación de la UIF o del Ministerio Público al momento de entregar los millones de soles a las empresas del programa Reactiva Perú.
Ojo Público reveló que un grupo de 14 empresas, que recibieron S/52 millones en préstamos bancarios a través de Reactiva Perú, estuvieron bajo sospecha en casos por defraudación tributaria, lavado de dinero y corrupción. Ocho de ellas llegaron a ser incluidas en informes de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) que fueron enviados al Ministerio Público, mientras que las seis restantes o sus socios figuran en otras investigaciones de la fiscalía.
Ojo Público cruzó esta información con su plataforma Dineroleaks, creada en base a documentos reservados de la UIF, y halló que ocho empresas figuran en la base de datos del ente rector en temas de prevención de lavado de dinero. Estas fueron beneficiadas con préstamos por S/25 millones del Banco de Crédito (BCP), el BBVA Perú y el Banco Interamericano de Finanzas (Banbif).
Entre las otras seis empresas adicionales, que fueron beneficiadas por Reactiva Perú, también destaca una firma legal cuyos miembros fueron involucrados en el caso de los presuntos sobornos de la constructora Odebrecht, en el contexto del Caso Lava Jato. Además, una compañía de una familia vinculada a la firma Mossack Fonseca, extinta después de que se revelaran los llamados Panamá Papers en el 2016.

OjoPúblico reveló que de las 14 empresas que recibieron créditos por S/52 millones, el BCP entregó préstamos por S/14 millones a cinco de ellas.
- La empresa Estación de Servicios Daniela de Ica, que recibió S/2.2 millones en el marco de Reactiva Perú. Según el informe de la UIF, revisado para esta publicación, aquella empresa recibió S/71 mil de Lau Chung.
- El caso del empresario Lau Chung involucra a una segunda beneficiaria de Reactiva Perú: Construcciones y Maquinarias del Sur (Comasur). El reporte de la UIF lo vincula a Lau Chung y a cuatro operaciones sospechosas por S/540 mil.
- Una tercera compañía beneficiada por Reactiva Perú es Heaven Petroleum Operators, la UIF involucró a las operaciones de esta empresa como parte de una presunta organización dedicada a la defraudación tributaria.
- La cuarta compañía con antecedentes por operaciones sospechosas es Explorandes SACN, El archivo de la UIF correspondiente a este caso revela que Explorandes SAC fue involucrada en una «presunta organización vinculada a operaciones de lavado de activos».
- La quinta beneficiaria de Reactiva Perú con antecedentes en la UIF es Compañía Empresarial San Martín, ubicada en Sullana (Piura). En agosto del 2007, el BCP reportó ante la UIF los depósitos por S/795 mil recibidos por Compañía Empresarial San Martín.
El portal de investigación Ojo Público también informó las empresas involucradas en los Panama Papers y LavaJato fueron beneficiarios con Reactiva Perú.
- La primera es La Calera, empresa dedicada a la comercialización de huevos a nivel nacional, que recibió S/10 millones del BCP como parte de Reactiva Perú. Esta compañía forma parte del grupo económico de los hermanos Masías Málaga. En 2016, el capítulo peruano de los Panama Papers reveló que esta familia adquirió por lo menos cinco offshore administradas por la firma legal panameña Mossack Fonseca.
- La segunda y tercera empresa corresponden a la Maderera Bozovich y Forestal Otorongo, que recibieron S/7.6 millones y S/3.3 millones, respectivamente del BCP, como parte de Reactiva Perú. Ambas empresas pertenecen al conglomerado familiar de la familia Bozovich. En 2016, OjoPúblico reveló que este grupo empresarial está vinculado a alrededor de 10 compañías offshore en paraísos fiscales. Por lo menos hasta mayo del año pasado, los hermanos Drago e Ivo Bozovich eran investigados por la Fiscalía de Lavado de Dinero por este caso.
Ojo Público también informó que en el programa de Reactiva Perú se ha beneficiado a estudios de abogados cercanos al caso Lava Jato.
- El primero de ellos es el estudio Rebaza, Alcázar & De Las Casas. Esta firma ha recibido un préstamo de S/3.5 millones del BCP, según la lista del MEF. En 2017, el Poder Judicial ordenó la detención del abogado José Zaragoza Amiel, socio de este estudio y presunto intermediario de sobornos de Odebrecht al gobernador de Cusco, Jorge Acurio, y el allanamiento de las oficinas de dicha firma legal.
- El segundo estudio legal beneficiado por Reactiva Perú es el dirigido por el abogado Horacio Cánepa. Según el listado del MEF, esta empresa recibió un préstamo de S/32 mil del BCP. La investigación del Equipo Especial Lava Jato determinó que el abogado recibió US$4 millones de Odebrecht.
- NIISA Corporation, principal proveedora del Programa Vaso de Leche a nivel nacional, ha accedido a un préstamo de S/2 millones otorgados por Scotiabank como parte de Reactiva Perú. A la fecha, esta compañía está considerada como tercero civil responsable en una sentencia de primera instancia por el delito de colusión, que también ordenó prisión suspendida contra su gerente general: Moisés Alfaro Barreto, aunque ha sido apelada por los acusados.
Fuente: Ojo Público









