Un nuevo acto de provocación por parte de Daniel Quintero, exalcalde de Medellín y actual precandidato presidencial en Colombia, ha encendido la indignación en Perú. A través de un video difundido en sus redes sociales, Quintero izó la bandera de Colombia en la isla Chinería —territorio peruano ubicado en la región Loreto— y aseguró que la zona le pertenece a su país, desatando el rechazo inmediato de las autoridades peruanas.
“Nos quitaron Panamá, nos quitaron San Andrés. No voy a permitir que nos quiten el Amazonas. Santa Rosa es Colombia”, declaró el político en el video, en el que se lo ve colocando la bandera en plena isla y declarando que “Colombia se defiende con el alma”. Este gesto fue interpretado como una burla directa a la soberanía peruana, a solo días de haber insinuado que, de llegar a la presidencia, no descartaría una guerra si Colombia perdiera acceso al río Amazonas.
La Cancillería peruana condenó el acto como una “provocación innecesaria y hostil”, mientras diversas instituciones nacionales y expertos en relaciones internacionales señalaron que se trata de un intento populista de generar tensión para ganar notoriedad en la contienda electoral colombiana. Cabe recordar que la Isla Chinería, también conocida como Santa Rosa, pertenece al distrito de Fernando Lores, en la provincia de Maynas.
Daniel Quintero, de 45 años, es una figura política polémica en Colombia, conocida por su cercanía con el presidente Gustavo Petro y su paso por varios partidos, incluyendo el Conservador, la Alianza Verde y el Liberal, antes de fundar su movimiento “Independientes”. Aunque actualmente no milita en ninguna agrupación oficial, es considerado uno de los principales aliados del gobierno de Petro y un frecuente visitante de la Casa de Nariño.
Su historial no está libre de controversias. En 2022 fue sancionado por la Procuraduría General con seis meses de inhabilitación por promover la candidatura de Petro mientras ejercía funciones públicas, violando las normas de neutralidad. Además, enfrenta investigaciones por presuntas irregularidades durante su gestión en la Alcaldía de Medellín, entre ellas el caso “Aguas Vivas” y el uso indebido de recursos públicos.
En medio de este nuevo escándalo, Quintero volvió a generar polémica al declarar que el asesinato del excandidato Miguel Uribe Turbay habría sido parte de una conspiración para desestabilizar el gobierno de Petro. Estas afirmaciones, sin pruebas, provocaron un amplio rechazo en Colombia, donde analistas políticos calificaron sus declaraciones como irresponsables y peligrosas.
Las elecciones presidenciales en Colombia están previstas para el 31 de mayo de 2026. Sin embargo, desde ya, Daniel Quintero parece estar utilizando la tensión internacional y el discurso nacionalista como estrategia de campaña, a costa de provocar un conflicto diplomático con el Perú.









