De acuerdo a las informaciones difundidas por el portar Bloomberg, Fitch Ratings anunció la revisión de la perspectiva de la calificación soberana de Perú de negativa a estable, afirmando su calificación de BBB pero realizando advertencias que ponen en riesgo a la baja las calificaciones otorgadas a la nación sudamericana.
Según Fitch Ratings, el deterioro de la estabilidad política y de la eficacia del gobierno de Perú ha aumentado la posibilidad de una revisión a la baja para las calificaciones de la deuda de Perú; algo que podría llevar al país a caer un peldaño hasta el grado especulativo (BB).
Fitch Ratings también se refirió a la alta rotación del gabinete ministerial de Perú, donde en poco más de un año se han dado más de 70 cambios de ministros, y los dos intentos fallidos de vacancia presidencial o destitución del presidente Pedro Castillo por parte del Congreso que han mantenido la agitación política.
“Las múltiples investigaciones de corrupción que implican directamente al Presidente o a sus allegados, así como la frecuente rotación de los cargos ministeriales, han socavado la eficacia del gobierno. La inversión privada ha caído, se ha materializado un pasivo fiscal y la aplicación de políticas se ha ralentizado como consecuencia de la volatilidad política”, dijo Fitch en su comunicado de revisión de la perspectiva de Perú.
La entidad precisó que aunque los legisladores de la oposición han bloqueado las propuestas más radicales del ejecutivo, incluida la propuesta que planteaba cambiar la Constitución y sobre la que ya había advertido Fitch, los dos poderes -Ejecutivo y Legislativo- se han enzarzado en un incómodo estancamiento. “Fitch no espera que la parálisis política resultante termine durante el período de previsión.
La clasificación media de Perú en los Indicadores Mundiales de Gobernanza (WGI) se deterioró hasta el percentil 41 (muy por debajo de la mediana ‘BBB’ en el percentil 58) en la encuesta de 2021 publicada en septiembre de 2022 desde el percentil 45 anterior”, alertó la agencia.
Fitch ha revisado a la baja su previsión de crecimiento del PBI peruano para 2022, pasando del 2,5% al 2,3%.
“La inestabilidad política está pesando en las perspectivas de crecimiento económico de Perú, ya que los conflictos sociales interrumpen la producción minera y la alta rotación del gabinete frena la inversión pública este año. La inversión minera se ha moderado y la confianza empresarial es escasa. Las políticas monetarias y fiscales más estrictas han frenado la demanda interna”, detalló Fitch.
Fuente: Bloomberg | fitchratings










