El diario español El País reveló este domingo que Álvaro Leyva, excanciller del presidente colombiano Gustavo Petro, habría buscado apoyo en círculos republicanos de Estados Unidos para ejecutar un plan que tenía como objetivo remover del poder al mandatario. Según la publicación, Leyva se reunió hace dos meses con el congresista Mario Díaz-Balart y buscaba acercarse al senador Marco Rubio para promover una supuesta “presión internacional” contra Petro.
De acuerdo con una fuente citada por El País, Leyva afirmó contar con “todas las herramientas” para sacar al presidente colombiano, asegurando que su lugar lo ocuparía la vicepresidenta Francia Márquez. También afirmó tener pruebas que demostrarían que Petro no podía seguir ejerciendo el cargo, y que, en caso de prosperar el plan, el presidente no tendría capacidad de reacción. El excanciller consideraba la ayuda de Estados Unidos como “muy importante” para lograr sus objetivos.
La investigación del medio español incluye audios atribuidos a Leyva, en los que se refiere a la grave crisis de seguridad en Colombia y propone un “gran acuerdo nacional” que incluiría incluso a grupos armados ilegales como el ELN y el Clan del Golfo. En esas grabaciones, también menciona a políticos de derecha como el senador Miguel Uribe Turbay, recientemente herido en un atentado. En una de las frases más impactantes, Leyva afirma: “Hay que sacar ese tipo (Petro). Ese tipo presidiendo las elecciones (…) Este país va al despeñadero”.
El presidente Gustavo Petro ya se habría enterado semanas atrás de esta supuesta conspiración. En un discurso pronunciado el 6 de mayo en Bogotá, denunció que Mario Díaz-Balart habría estado involucrado en reuniones para “tumbar al presidente”, y calificó el hecho como parte de un “golpe blando”. “¡Y no renuncio!”, exclamó Petro, quien ha alertado repetidamente sobre intentos de desestabilizar su gobierno desde sectores de la derecha nacional e internacional.
Álvaro Leyva, de 82 años, fue uno de los primeros cancilleres del gobierno de Petro, pero dejó el cargo en medio de una investigación por irregularidades en un contrato para pasaportes. Desde entonces, ha protagonizado varias polémicas, incluyendo la difusión de cartas en las que acusa al presidente de supuestos problemas de adicción. Según El País, Leyva consideraba que esas publicaciones eran el primer paso para abrirle camino a una eventual salida de Petro del poder.
También se conoció que la vicepresidenta Francia Márquez, a quien Leyva habría considerado como reemplazo de Petro, perdió peso político dentro del gobierno desde una reunión ministerial el pasado 4 de febrero. En dicha sesión, Márquez criticó fuertemente a la entonces canciller Laura Sarabia, lo que desató una crisis interna. Según la publicación, Petro le habría pedido explicaciones por su presunta cercanía con Leyva, marcando un distanciamiento definitivo entre ambos.









