El Gobierno de Colombia anunció este sábado la entrada en vigor de un decreto que prohíbe de manera total las exportaciones de carbón a Israel, al considerar que este recurso no puede ser utilizado para “alimentar una máquina de guerra” en el conflicto en la Franja de Gaza. La medida, que había sido anticipada en junio de 2024 por el presidente Gustavo Petro, responde a la decisión del Ejecutivo de adoptar sanciones estrictas frente a la continuidad de la ofensiva israelí contra el pueblo palestino.
El decreto, firmado por los ministerios de Comercio, Relaciones Exteriores, Minas y Energía, y Hacienda, establece restricciones “estrictas y sin excepciones” en el comercio de este mineral con Israel mientras persistan los actos bélicos en Gaza. “Colombia no puede ser indiferente al sufrimiento del pueblo palestino. Este es un acto concreto para frenar la escalada bélica y un aporte decidido de nuestro país a la paz mundial”, señaló la ministra de Comercio, Diana Marcela Morales Rojas, al presentar la disposición.
La prohibición se sustenta en tres pilares: el respeto al derecho internacional, la protección de la población civil y la coherencia de Colombia como miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU para el periodo 2025-2027. El decreto tendrá vigencia hasta que se cumplan las medidas provisionales dictadas por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) o hasta que desaparezcan las condiciones que motivaron su emisión.
El Gobierno colombiano recalcó que la decisión está amparada en los convenios internacionales suscritos por el país, incluyendo las excepciones contempladas por la Organización Mundial del Comercio (OMC) y el Acuerdo Comercial bilateral con Israel, que permiten restricciones por motivos de moral pública y seguridad nacional. Si bien el carbón es el principal producto de exportación colombiano hacia Israel, en 2023 apenas representó el 5,05 % del total de ventas externas de este mineral.
Colombia ya había roto relaciones diplomáticas con Israel en mayo de 2024, en rechazo a la ofensiva militar en Gaza, que según Naciones Unidas ha dejado más de 60.000 muertos, la mayoría civiles. El presidente Gustavo Petro ha sido uno de los principales críticos latinoamericanos de la guerra, a la que califica como “genocidio”, y ha respaldado las denuncias contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por crímenes de guerra ante la Corte Penal Internacional (CPI).









