El exembajador de Estados Unidos en Venezuela, James Story, advirtió que los buques desplegados por el Gobierno estadounidense en aguas cercanas a la región tienen la capacidad de bombardear objetivos estratégicos en Caracas, incluido el Palacio de Miraflores, sede del Ejecutivo venezolano. En declaraciones a Blu Radio, el diplomático calificó esta acción como una “amenaza directa contra Nicolás Maduro”, aunque aclaró que no existe intención de llevar a cabo una invasión militar.
Story explicó que la presencia de destructores, escuadrones anfibios y fuerzas militares de EE.UU. responde principalmente a operaciones contra el narcotráfico en el Caribe. No obstante, reconoció que el poder de fuego desplegado permitiría un ataque puntual contra el régimen venezolano si “llegara el momento”, dada la “tremenda capacidad militar” de su país.
El diplomático subrayó que los equipos enviados “no están preparados para una intervención terrestre”, descartando así una invasión militar a gran escala. “Este no es el tamaño necesario para hacerlo”, señaló, aunque insistió en que el despliegue constituye también un mensaje directo para Maduro y su entorno de poder.
Más allá de la advertencia, Story instó a la oposición venezolana a prepararse para un eventual escenario de transición política. En su opinión, no basta con esperar la caída de Maduro, sino que es necesario construir un plan integral para el “día después”, a fin de evitar un vacío de poder que agrave la crisis interna.
Finalmente, el exembajador advirtió que un colapso desordenado del régimen venezolano tendría un impacto regional inmediato, en especial sobre Colombia, que comparte más de 2.200 kilómetros de frontera con Venezuela. Por ello, pidió responsabilidad en el diseño de una transición que, según dijo, debe orientarse a la estabilidad democrática y la mitigación de una posible crisis humanitaria.









