Un grupo de jóvenes juntaron todos sus ahorros para invertirlos en implementar una planta de oxigeno que permita ayudar a personas infectadas de Covid-19, en medio del rebrote de casos que se viene registrando.
Se trata de 13 amigos que se conocieron en las inmediaciones de la Universidad Mayor de San Marcos (UNMSM) y de diferentes especialidades, algunas de las cuales se vieron impactadas por las medidas restrictivas ante la crisis sanitaria.
“Debido a la paralización que sufrimos, muchos de nosotros volcamos nuestra actividad hacia la planta de oxígeno. Actualmente ya la mayoría de nosotros ya pudo retomar sus actividades, pero le dedicamos parte de nuestro tiempo a esta obra social”, manifiesta uno de ellos a Latina.
El proceso para una recarga no es sencillo, requiere de conocimientos previos y de mucha concentración para no saltarse un solo paso para que el cliente pueda hacer uso debido del producto.
“El compresor de aire de fabricación alemana toma el aire del ambiente, luego pasa unos filtros para seguir el proceso de secado. El aire se tiene que secar para poder procesarlo. Después se almacena y pasa al procesador de oxígeno, que lo que hace es tomar las moléculas de oxígeno y liberar los otros gases. Estas moléculas se almacenan, pasan un filtro final de bacterias y pasan a un compresor que sirve para cargar los balones de oxígeno”, informó.
El servicio que brindan no solo se limita al populoso distrito de Villa El Salvador, en el cual se encuentra la planta de oxígeno, sino que han dispuesto un número de celular para aquel que necesite del delivery de un balón o los que requiera. Se trata del 919 444758.
“Recibimos cualquier tipo de clientes, cualquier tipo de balón, no hay ninguna restricción ni limitación. Así que cualquier emergencia estamos esperando nosotros para darle las recargas”, aseguran.
El precio es de solo S/15 por balón. Sin embargo, han hecho excepciones con personas que no tienen los recursos disponibles o suficientes para acceder a dicho precio, rebajándolo hasta a S/7.
El rebrote de casos y fallecidos por covid-19 no es un mito para ellos, pues lo han podido notar en relación a los pedidos y a la capacidad operativa que ha ido incrementando desde fines de diciembre.
“Hemos hecho donaciones a grupos de la zona que lo necesitaban. Desde fines de diciembre la demanda a empezado a aumentar sostenidamente al punto que hasta esa fecha teníamos cerca del 30% de nuestra capacidad operativa. Hoy estamos bordeando el doble de esa capacidad y es de suponer que a mediados o fines de mes estemos alcanzando la máxima”, indicó.
Ellos iniciaron esta loable acción en septiembre, cuando instalaron la planta. Posteriormente en octubre comenzaron las operaciones. “El costo aproximado total asciende a 250 mil dólares”, añaden.
Sin duda una acción que termina por dejar con pie a quienes todavía creen que en la sociedad hay elementos rescatables y que empujan al país para que este no caiga en el abismo de la indiferencia.









