Gran polémica ha generado la noticia de que ciudades como Bejing y Qingdao han decidido realizar pruebas anales a los recién llegados del extranjeros para verificar si son portadores de la COVID-19.
Según expertos del país asiático, dichas pruebas de descarte serían mas efectivas que las que se realizan a través de muestras faríngeas con hisopos introducidos a través de la nariz.
Sin embargo, este tipo de pruebas ya habrían tenido lugar a inicios del 2020 para que cumpla la función de determinar si los pacientes ya se encontraban aptos para ser dados de alta de los hospitales.
Una persona a la que hicieron un test anal lo describió como “extraño” en declaraciones al diario local Beijing News: “Te quitas los pantalones, te recuestas sobre la cama y sientes cómo te introducen los hisopos de algodón en el ano dos veces y los giran. Lleva como 10 segundos en cada ocasión”.
Como era de esperarse, gran cantidad de personas han venido criticando que se practique este tipo de pruebas, teniendo en cuenta que las que se realizan a través de la boca y la nariz también han demostrado ser efectivas. Sin embargo, científicos aseguran que las pruebas de descarte por la vía anal serían más adecuadas para portadores asintomáticos o para aquellos cuyos síntomas respiratorios hayan remitido.









