La tensión entre Pamela López y Pamela Franco volvió a encenderse luego del lanzamiento de la canción Cantinero, interpretada por Paul Michael y Handa, la cual ha sido interpretada por muchos como una indirecta hacia Christian Cueva y la cantante de cumbia. A pesar de que López no participó en la composición del tema, su presencia en el videoclip ha generado diversas reacciones, especialmente por parte de Franco.
Durante una entrevista con el programa América Hoy, Pamela López arremetió contra Franco y le recordó su comportamiento en medio del dolor por su separación con Christian Cueva. «¿Digna? No sé si esa palabra le quede. En el momento más crítico de mi vida y la de mis hijos, la otra parte se mofó y sacó temas aprovechándose de ese dolor», declaró con firmeza, dejando entrever que aún no olvida los episodios más difíciles tras el escándalo mediático.
López también fue contundente al advertir que quienes convirtieron su sufrimiento en espectáculo enfrentarán las consecuencias tarde o temprano. “Hicieron show con mi dolor, y eso en algún momento se paga. No crean que esto es gratis”, sentenció. Asimismo, cuestionó las críticas recientes hacia su participación en el videoclip: “¿Con qué cara critican hoy?”, dijo, dejando entrever que considera hipócrita la postura de sus detractores.
Frente a la controversia generada por la letra de la canción —en especial por la línea “Mami, te voy a ser franco. Déjalo que su Cueva siga llorando”—, Pamela López aclaró que no estuvo involucrada en la composición del tema y que su presencia se limitó a la grabación del video. “Ellos acomodaron la letra. Yo no tengo nada que ver”, explicó, señalando que cualquier interpretación es responsabilidad del público.
Por su parte, Pamela Franco fue consultada por América Hoy sobre el tema musical y la supuesta indirecta hacia su persona. Sin darle mayor importancia, respondió escuetamente: “No me interesa, estoy en modo chamba y mi familia”. Ante la insinuación de que Paul Michael buscaba colgarse de su fama y la de Cueva, Franco fue tajante: “Ni va, ni me viene”, zanjando así la conversación.









