La profunda crisis económica en Bolivia ha empezado a cambiar las reglas del juego en las zonas fronterizas con Perú. Según reportes del medio El Deber, en puntos limítrofes como Desaguadero, los comerciantes han dejado de aceptar el boliviano (Bs) como medio de pago, y ahora exigen soles peruanos, debido a la depreciación sostenida de su moneda.
Uno de los testimonios recogidos es el de Efraín Mamani, comerciante boliviano que importa productos textiles desde Lima. “Yo pagaba en bolivianos a mis caseras peruanas, pero ahora no me aceptan porque ya no vale nada. Un ejemplo claro son los mototaxistas que te ayudan a pasar la frontera y que ya no te reciben plata boliviana”, declaró al medio boliviano.
Tipo de cambio en la frontera
Actualmente, el tipo de cambio en las zonas fronterizas es de aproximadamente 100 bolivianos por 52 soles peruanos, aunque esta cifra varía según el punto de cambio y la constante fluctuación del mercado informal.
Esta nueva realidad ha obligado a los comerciantes bolivianos a cambiar su dinero antes de cruzar la frontera, lo que reduce su capacidad de compra y encarece los productos que luego venden en mercados de ciudades como La Paz o El Alto.
Menús más caros y silpancho sin huevo
La crisis también ha comenzado a afectar severamente la economía cotidiana en Bolivia. Según un informe de UNITEL, el precio del menú diario en los mercados subiría a 13 bolivianos a partir de junio de 2025. Además, el tradicional silpancho, uno de los platos más consumidos en el país, se servirá sin huevo debido al alza en el costo de este producto básico.
“¿Hasta dónde quieren que llegue el costo del almuerzo para el cliente? No queremos seguir afectando nuestra economía”, expresó la dueña de un puesto de comida entrevistada por UNITEL.
Perspectivas inciertas
La escasez de dólares, el incremento de precios en la canasta básica familiar, y la incertidumbre económica generalizada, han creado un clima tenso para consumidores, pequeños comerciantes y emprendedores en Bolivia.
Mientras tanto, en la frontera con Perú, el sol se impone como moneda dominante, un reflejo directo del deterioro financiero del país altiplánico. Para muchos, este cambio en la dinámica comercial evidencia una crisis sin precedentes que amenaza con extenderse aún más.










