Una de las claves para divertirse de forma sana con las apuestas deportivas es entenderlas como una actividad de ocio y no como una manera de ganar dinero. Sin embargo, sin perder de vista esa perspectiva, es cierto que informarse y aprender puede ayudar a mejorar los resultados. Según los expertos en apuestas deportivas, no hay nada que te asegure ganar, pero si hay ciertas buenas prácticas que te harán perder menos. Son estas:
Buscar estadísticas relevantes y representativas
Cualquier aficionado a las apuestas deportivas mira algunas estadísticas antes de hacer sus apuestas, pero ¿cómo se miran las estadísticas correctas?
La gran mayoría de usuarios se fijan en la posición en la tabla clasificatoria de los equipos, la media de goles y la serie obtenida en los últimos cinco juegos. Esto está bien, pero probablemente no sea suficiente, ya que estas estadísticas pueden ser menos relevantes de lo que piensa el usuario medio.
Por ejemplo, en vez de la clasificación en la tabla, puede ser más significativo comprobar el porcentaje de juegos ganados del equipo local jugando como local y del visitante jugando como visitante.
En vez de la media de goles, puede ser mejor fijarse en el porcentaje de veces que un equipo anota un gol, dos o tres. Las medias pueden ser engañosas si un equipo marca muchos goles en unos pocos juegos, especialmente cuando se llevan pocos juegos jugados. Los porcentajes siempre son más significativos y más si lo que se analiza es una apuesta del tipo “Totales”.
Siguiendo con los ejemplos, la serie de resultados en los cinco últimos juegos sí es relevante, pero no hay que limitarse a eso. También se debe ver, entre otras cosas, quiénes han sido los rivales en esos juegos.
Apostar demasiado dinero
La gracia de las apuestas es que todo puede ocurrir. Por segura que parezca la victoria de un equipo, siempre hay un pequeño porcentaje de probabilidades de que no se dé.
Considerar seguro un resultado y apostar demasiado dinero por él es un error típico. Acertaremos varias veces, pero cuando fallemos, las pérdidas serán tan importantes que afectarán mucho a nuestro resultado global.
La regla de oro es que perder una apuesta nunca debe cambiar tu humor a lo largo del día. Si lo hace, será que has apostado demasiado.
Lo importante no es si vas a acertar la apuesta sino si vale la pena
Siguiendo con lo anterior, en las apuestas deportivas hay que asumir que a veces acertaremos y a veces fallaremos. Si quieres ganar, necesitas que los aciertos compensen los fallos. Por tanto, el concepto clave no es si acertarás una apuesta o no, sino si esta vale la pena.
La idea básica para decidir si vale la pena es: “si repito esta apuesta mil veces, ¿ganaría dinero teniendo en cuenta aciertos y fallos?”
Con este cambio de perspectiva, una apuesta difícil de acertar pero con un pago alto puede ser mejor que una fácil pero con un pago bajo. La clave no es lo que se puede ganar, sino la relación entre esto y el riesgo de perder.
Sobrevalorar el factor cancha
Jugar en la propia cancha es un punto a favor importante, pero no es definitivo. En la Primera División de Perú, las victorias locales no suelen superar el 53% y algún año han estado por debajo del 40%. Esto quiere decir que la victoria local es más probable que el empate o la victoria visitante, pero aun así en poco menos de la mitad de las ocasiones sería un pronóstico fallido.
Conclusión
Al analizar un juego es importante ir un poco más allá de lo obvio. Por ello, lo mejor que puedes hacer es fijarte en los detalles e ir adquiriendo experiencia. Precisamente la combinación de análisis y experiencia debería ayudarte a mejorar.
Sea como sea, lo más importante es apostar con responsabilidad y no convertir un divertimento en un problema. Las apuestas deportivas son muy divertidas y no deben dejar de serlo.
*Solo para mayores de 18 años. Si juegas, hazlo con responsabilidad.









