El reconocido futbolista peruano, Paolo Guerrero, ha revelado una de las razones principales por las que se niega a jugar en el club César Vallejo de Trujillo. Si bien las amenazas recibidas por su madre desde que se anunció su fichaje con el equipo ‘Poeta’ son el motivo principal, la opinión de su esposa, la modelo brasileña Ana Paula Consorte, ha tenido un peso determinante en su decisión.
En declaraciones a Panamericana Televisión, el delantero nacional explicó que su pareja se niega a venir al Perú luego de enterarse de las amenazas de extorsión que su madre, conocida como «doña Peta», ha estado recibiendo de bandas criminales.
«Desde el día 2 de febrero que firmamos el contrato y empezaron las amenazas, le dije claramente al señor Richard Acuña que no quería que mi esposa se enterara, porque eso sí sería fatal (…) Por eso fue la determinación y confirmación de que yo no iba a cumplir con mi contrato, y es porque mi mujer no quiere ir», afirmó Guerrero.
Aunque Guerrero aún no habría presentado formalmente la solicitud para rescindir su contrato con la Universidad César Vallejo, lo que implica que los trámites para liberarse no han comenzado, el ex capitán de la selección peruana considera que el presidente del club, Richard Acuña, está prolongando el tiempo y dificultando que pueda encontrar otro club.
Ante esta situación, Guerrero ha manifestado que si el club trujillano no rescinde su contrato, se verá obligado a poner fin a su carrera futbolística. La incertidumbre sobre su futuro en el fútbol sigue latente mientras el jugador enfrenta este difícil momento personal.









