En la madrugada del domingo, los congresistas Patricia Chirinos y Luis Aragón vivieron un tenso episodio en el popular bar ‘La Noche de Barranco’, ubicado en el distrito limeño de Barranco. Los parlamentarios fueron expulsados del establecimiento en medio de un ambiente hostil, recibiendo insultos y botellazos de los presentes.
La situación se desató cuando los congresistas, que se encontraban en una mesa del bar, fueron identificados por otros comensales. La reacción del público fue inmediata: comenzaron a lanzar gritos de “¡Fuera!” y “¡Que se vaya!” contra Chirinos y Aragón. Los videos que circulan en redes sociales muestran cómo la situación escaló a la violencia, con botellazos incluidos.
En un momento de la confrontación, Patricia Chirinos, visiblemente alterada, levantó el dedo medio hacia los presentes y les dijo “imbéciles” antes de retirarse del lugar. Luis Aragón, por su parte, permaneció en silencio y solo se le vio grabando el incidente con su teléfono móvil.
La seguridad del bar tuvo que intervenir para proteger a los parlamentarios y garantizar su salida del local. Los gritos de “Fuera m…” y otros insultos como “chupe de una asesina” y “mafiosa, corrupta, que se vaya” resonaron en el establecimiento, con algunos comensales pidiendo que se retiraran inmediatamente.
Este incidente ocurre en un contexto de desaprobación generalizada del Congreso de la República. Según una reciente encuesta del IEP, el Congreso tiene una desaprobación del 91% a nivel nacional, con un 85% de los encuestados creyendo que el Legislativo no respeta el principio de separación de poderes.
Cabe destacar que Patricia Chirinos había enfrentado un episodio similar recientemente en un restaurante de San Isidro. La creciente tensión y rechazo hacia la clase política parecen reflejarse en estos incidentes, que evidencian el malestar ciudadano con sus representantes.









