Con solo 17 años, Arianna Yauri logró lo que muchos jóvenes peruanos sueñan: ingresar a la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), una de las instituciones más prestigiosas y exigentes del país. En una entrevista, la joven estudiante reveló cómo logró esta meta gracias a una rutina estricta de estudio, una buena organización y una decisión radical: eliminar todas sus redes sociales para concentrarse en su objetivo.
Durante su preparación, Arianna contó que iniciaba sus clases muy temprano y continuaba repasando hasta la medianoche. Sin embargo, advirtió que los excesos no son buenos y que la clave está en la constancia y el equilibrio. “Me levantaba temprano, estudiaba hasta las dos de la tarde y luego repasaba hasta medianoche. Pero también descansaba, porque entendí que saturarse no ayuda. Es posible alcanzar resultados cuando hay organización”, explicó.
La joven admitió que, en un momento, las distracciones digitales le impedían avanzar, por lo que decidió tomar una drástica medida. “No tenía ni TikTok, ni Instagram, ni Facebook, porque sabía que eso me distraía bastante. Desinstalarme todas mis redes sociales fue mi mejor decisión”, aseguró Arianna, destacando que su enfoque fue clave para lograr su ingreso a la universidad.
Asimismo, compartió tres consejos prácticos para quienes buscan ingresar a la UNI u otras universidades competitivas: tener una segunda opción universitaria para reducir la ansiedad, no ir acompañado de personas muy nerviosas al examen, y llevar un caramelo de limón para controlar la tensión durante la evaluación. “Cuando fui a dar mi examen, me sentía tranquila porque tenía confianza en mi preparación”, sostuvo.
Finalmente, Arianna recordó que el esfuerzo académico rinde frutos y que carreras como Ingeniería de Telecomunicaciones —su área de estudio— ofrecen amplias oportunidades laborales. Según el Ministerio de Trabajo, los egresados de esta especialidad ganan en promedio S/4.177, con posibilidades de alcanzar más de S/7.000. La historia de esta joven demuestra que la disciplina, la constancia y la gestión del tiempo siguen siendo las mejores herramientas para alcanzar el éxito académico.









