El candidato presidencial Rafael López Aliaga generó una fuerte controversia tras lanzar declaraciones consideradas por diversos sectores como una intimidación directa contra una entidad del Estado. Durante una intervención pública, el líder político afirmó: “Toda esta gente ME LAS VA A PAGAR, los voy a DENUNCIAR a todos por haberse atrevido a meterse conmigo”, en referencia a la SUNAT.
Las expresiones de López Aliaga fueron interpretadas como una advertencia explícita hacia la institución encargada de la recaudación tributaria, lo que encendió las alarmas en el ámbito político y jurídico. Analistas y críticos sostienen que este tipo de mensajes, emitidos por un aspirante a la presidencia, podrían interpretarse como una presión indebida contra organismos autónomos del Estado.
Desde distintos sectores se recordó que la SUNAT cumple funciones técnicas y legales, por lo que cualquier cuestionamiento a sus actuaciones debe canalizarse por las vías administrativas o judiciales correspondientes, y no mediante declaraciones públicas de tono confrontacional.
El episodio se suma a una serie de polémicas protagonizadas por el candidato durante la campaña electoral, reavivando el debate sobre los límites del discurso político y el respeto a la institucionalidad democrática en el país.









