La dos veces candidata a la presidencia del Perú, primero con el Frente Amplio y recientemente con Juntos por el Perú, Verónika Mendoza, se sumó en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 2021 a poyar a Pedro Castillo y al partido Perú Libre, liderado por el condenado Vladimir Cerrón Rojas a quien había criticado antes la izquierdista y se había apartado del exgobernador de Junín por considerarlo machista y estar involucrado en escándalos de corrupción.
Sin embargo, ello no le importó nada a Mendoza, menos que Castillo no esté de acuerdo con las agendas de género que siempre defendió e hizo su bandera para hacerse un lugar en la política peruana, y ello habría dado bueno frutos.
Según la edición de este viernes de la revista semanal, Hildebrandt en sus trece, la ahora aliaga política de Pedro Castillo y Vladimir Cerrón, podría ocupar el cargo de primera ministra y dirigir el gobierno que poco o nada conoce el profesor de primaria, que como un milagro le cayó la presidencia y que muestra de ello, sería que incluso no tenía ni plan de gobierno.
“Pedro Castillo cocina un primer gabinete en el que Verónika Mendoza sería la primera ministra. Mientras tanto, el peligroso Vladimir Cerrón se atrinchera”, señala en su titular el semanario de este viernes 18 de junio.







