La exalcaldesa de Lima, Susana Villarán, lamentó profundamente la repentina muerte de su exgerente municipal, José Miguel Castro, quien fue hallado sin vida el pasado domingo 29 de junio en su vivienda ubicada en el distrito de Miraflores. Su abogada, Merly Edquen, declaró en entrevista con Exitosa que nadie esperaba un fallecimiento tan abrupto y violento. La noticia ha generado conmoción, especialmente por el papel clave que ambos desempeñaron en las investigaciones del caso Lava Jato.
Edquen indicó que Villarán asume responsabilidad política por no haber informado en su momento sobre los aportes recibidos en sus campañas del No a la revocatoria y su reelección. Sin embargo, enfatizó que la exalcaldesa desconocía los montos exactos de esos aportes y rechaza haber favorecido a las constructoras brasileñas Odebrecht y OAS, implicadas en la presunta entrega de dinero ilícito.
“A esta defensa tampoco le queda tan claro cuánto dinero se dio en aportes de campaña. Ni siquiera el señor José Miguel Castro tenía esa información con precisión”, afirmó la abogada. Añadió que Villarán reconoce haber estado al tanto de la existencia de aportes, pero niega haber incurrido en lavado de activos, delito por el cual es investigada por el Ministerio Público.
Tras la muerte de José Miguel Castro, la Primera Fiscalía Penal de Miraflores-Surquillo y San Borja inició diligencias preliminares para esclarecer las causas del deceso. El fiscal provincial Richard Rojas Gómez ordenó el levantamiento del cuerpo y la realización de las pericias correspondientes con apoyo del Instituto de Medicina Legal y la Policía Nacional del Perú.
Castro, quien fue uno de los funcionarios de mayor confianza de Villarán durante su gestión al frente de la Municipalidad de Lima, enfrentaba investigaciones por presunta recepción de aportes ilegales de Odebrecht y OAS. Su muerte deja interrogantes pendientes en el caso, mientras la defensa de Villarán insiste en su inocencia y en la necesidad de esclarecer los hechos de forma objetiva.







