Según la denuncia del periodista de investigación Ricardo Uceda reveló que la secretaria general del Tribunal Constitucional (TC), Susana Távara, fue víctima de hostigamiento de género y violencia psicológica por parte del magistrado Eloy Espinosa-Saldaña.
La constitucionalista Távara fue elegida en el más alto cargo administrativo del TC en enero pasado, con el voto unánime de los miembros. Trabaja hace 16 años en la institución. Es hija de Francisco Távara, presidente de la Sala Civil Permanente de la Corte Suprema, a la que también presidió. Cuando terminó su dramático relato, Távara afirmó que la Ley 30364 tipificaba lo acontecido como hostigamiento de género y violencia psicológica.
“Távara contó a seis de los siete integrantes del TC –Espinosa-Saldaña se reportó enfermo y no asistió–, lo que produjo su desvanecimiento: una escena de diez minutos entre ella y el magistrado ausente. En ese lapso, según aseguró, fue humillada y recibió insultos”, cuenta el periodista.
“Cuando terminó su dramático relato, Távara afirmó que la Ley 30364 tipificaba lo acontecido como hostigamiento de género y violencia psicológica. Tenía expectativas de que los jueces adoptaran decisiones adecuadas ante los agravios que dijo recibir”. agregó.
Távara habría exigido las disculpas del tribuno, además de una sanción ejemplar. Sin embargo, no se ha descartado que pueda ser destituido de su cargo.
En una entrevista para el diario La República, el magistrado Espinosa-Saldaña, sin embargo, reconoció haber “recriminado” a la secretaria general del TC pero negó los cargos.
“No he insultado a nadie. ¿He tenido una conversación clara y directa y por momentos áspera con esa persona? Sí. ¿Tengo muchos temas que recriminarle? Sí. Pero ni esa persona ni nadie, hasta este momento, me han hecho llegar alguna documentación”, dijo.
“Es una conversación que puede haber sido áspera con alguien a quien le señalas que miente y que no cumple con su trabajo y otra cosa es una lógica de maltrato”, acotó.










