La empresa Odebrecht no solo mantiene deudas con actores privados. En su grave situación financiera hay otras entidades que sienten el perjuicio de su accionar que, como se sabe, giró en torno al pago de coimas en diversos países, como el Perú, para adjudicarse obras de gran envergadura. Una de esas entidades es la Corporación Financiera de Desarrollo (Cofide).
Lo que olvida Cofide es que su expresidente, Pedro Luis Grados Smith, informó el 17 de mayo de 2017 ante la Comisión de Economía del Congreso, que las empresas Odebrecht y Graña y Montero le adeudaban a Cofide nada menos que 334 millones de dólares, “lo que representaba un tercio del patrimonio de esa entidad”, según los expertos.
El banco de desarrollo Cofide informó hoy al mercado la exposición que mantiene con Odebrecht y Graña y Montero, que suma un total de US$334 millones.
De dicho monto, US$247 millones fueron colocados a Odebrecht entre el 2007 y el 2014. El préstamo más representativo es un préstamo de US$136 millones, desembolsado en diciembre del 2014, por el concepto de inversiones en infraestructura de transporte por ductos del proyecto Gasoducto Sur Peruano.
El resto del préstamo fue asignado para la Empresa de Generación Huallaga, mediante la cual Odebrecht opera la central hidroeléctrica Chaglla, por US$100 millones, así como al Concesionario Trasvase Olmos, por US$11 millones.
Ésta última ha sido vendida a Brookfield y Suez, pero aún queda pendiente la aprobación del Gobierno Regional de Lambayeque que, esta semana, rechazó la transacción. En cuanto a Graña y Montero, Cofide informó que ha desembolsado préstamos por un total de US$87 millones, colocados entre el 2009 y el 2016.
La cifra se desglosa en un préstamo de US$29 millones para la concesión Canchaque, US$33 millones para Survial y US$24 para el GSP.
Precisó el desagregado de la deuda total, en que 87 millones de dólares correspondían a Graña y Montero, y 247 millones a Odebrecht.
Fuente: Semana Económica







