El alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, anunció que exigirá al fondo canadiense Brookfield el pago de una indemnización al Estado peruano por un monto superior a los S/ 3 mil millones, tras la reciente liquidación de la concesionaria Rutas de Lima. “Vamos a pedir, y apunten bonito, que Brookfield le pague al Perú una indemnización superior a los 3 mil millones de soles, que nos compensen todo el daño que nos han hecho”, declaró durante una actividad pública realizada en el distrito de San Martín de Porres.
En ese contexto, López Aliaga señaló que solicitará al Concejo Metropolitano la presentación de una moción para iniciar acciones civiles contra la empresa canadiense. “Que nos devuelvan todo el dinero que se han tirado acá partiendo de un contrato corrupto, es muy simple”, agregó. El burgomaestre enfatizó que su gestión buscará recuperar los recursos del Estado comprometidos en el acuerdo con la concesionaria.
Cabe recordar que el actual alcalde de Lima asumió el cargo en 2023 con la promesa de eliminar los peajes en la capital, entre ellos los gestionados por Rutas de Lima. Esta concesionaria fue adquirida por Brookfield en 2016 a la empresa brasileña Odebrecht, involucrada en presuntos pagos ilícitos a campañas electorales durante la gestión de la exalcaldesa Susana Villarán (2011-2014).
La concesión de Rutas de Lima, iniciada en 2013, contemplaba la operación y mantenimiento de los tramos norte y sur de la Carretera Panamericana, con 31,5 y 54,1 kilómetros respectivamente, además de la ampliación de la autopista Ramiro Prialé, que conecta la zona este de la capital. Brookfield respondió recientemente, a través de un comunicado, que las medidas adoptadas por el Estado peruano “han destruido la viabilidad financiera de Rutas de Lima”, generando pérdidas que dejaron el patrimonio de la empresa en negativo, pese a haber invertido más de S/ 3.300 millones.
Durante el mismo evento en San Martín de Porres, la Municipalidad de Lima inauguró la obra de mejoramiento de la avenida Miguel Grau y el jirón Isidro Alcíbar, que abarca 1,35 kilómetros desde la avenida Caquetá hasta Zarumilla, en la Panamericana Norte. La vía, que ahora cuenta con cuatro carriles, beneficiará a cerca de medio millón de vecinos de Lima norte al reducir los tiempos de viaje y mejorar la transitabilidad en la zona.







