El expresidente Pedro Castillo volvió a protagonizar una polémica intervención durante el juicio oral que enfrenta por el fallido golpe de Estado del 7 de diciembre de 2022. En la audiencia realizada el martes 15 de julio, desde el penal de Barbadillo, Castillo rechazó los cargos que le imputa la Fiscalía —rebelión, abuso de autoridad y perturbación de la tranquilidad pública— y descalificó el proceso calificándolo de “circo”.
En tono sarcástico, Castillo se burló de la versión fiscal que lo acusa de intentar cerrar el Congreso con personal no capacitado, como peluqueros y cocineros, y elementos de la policía canina. “Jamás hubiese usado perros, hubiese usado gatos”, declaró ante la risa contenida de algunos asistentes y la molestia de la magistrada Norma Carbajal, quien le pidió guardar la compostura.
Durante su intervención, el exmandatario también lanzó ataques políticos. Apuntó directamente al Congreso de la República, asegurando que “nunca se cerró” y que actualmente sostiene a un “Gobierno asesino”, en alusión a la presidenta Dina Boluarte. Asimismo, respaldó públicamente a los mineros informales que protestan frente al Legislativo y criticó los intentos del Congreso por inhabilitarlo políticamente con miras a impedir su participación en las elecciones de 2026.
Castillo reafirmó su alianza con sectores como el partido Juntos por el Perú (JPP) y el movimiento liderado por Antauro Humala, y denunció que se le pretende silenciar con acusaciones infundadas. “Los pequeños mineros no son delincuentes, los grandes sí. Este Congreso que me quiere inhabilitar, lo hará, pero cuando lo hagan, el pueblo los estará esperando con los brazos abiertos”, afirmó.
El Ministerio Público ha solicitado una condena de 34 años de prisión para Pedro Castillo y una reparación civil superior a los 64 millones de soles. Mientras tanto, el juicio continúa entre protestas, declaraciones incendiarias y una defensa que, por el momento, parece más centrada en el discurso político que en los argumentos jurídicos.







