El candidato presidencial por Avanza País, Hernando de Soto, sorprendió a todos al dar a conocer que su esposa Carla Olivieri también fue vacunada contra la COVID-19 durante los viajes que realizaron a Estados Unidos el 1 y 22 de marzo.
“La otra peruana que se ha vacunado conmigo es mi mujer (Carla Olivieri). Somos los dos y efectivamente creo que el costo es aproximadamente unos 15 dólares, no pasa de esto”, declaró a RPP.
Hernando de Soto sostuvo que tomó la decisión de vacunarse contra el coronavirus alegando que tenía la “autorización moral” para hacerlo, debido a que en el Perú ya se estaba procediendo a inocular a personas mayores de 80 años como él. Asimismo, consideró que con esta decisión evitó negarle la posibilidad de que otro peruano pueda recibir la dosis.
“Yo no he ejercido mi derecho quitándole, como el Gobierno actual, sus vacunas a otro peruano. Accedí a la vacuna por mi cuenta. La vacuna en el exterior es asequible a todo el mundo, no es un privilegio, no es como si fuera el presidente Vizcarra”, aseguró.
En declaraciones desde Piura, el economista negó que haya caído en una contradicción cuando dijo, en febrero, que no había aceptado invitaciones para recibir la vacuna contra el coronavirus y luego hacerlo pocos días después.
“No es una contradicción porque la situación era distinta antes. Anteriormente, eran ofrecimientos de gobiernos que ofrecían su propia compra, de su propio país, el privilegio de ser vacunado. Lo que ha ocurrido desde febrero hasta la fecha es que la vacuna se ha liberado”, manifestó.










