El Gobierno suspendió el proceso de expulsión de 41 ciudadanos venezolanos ilegales e implicados en diversos delitos, programado para hoy a las 6 de la mañana, luego de informar que el avión que iba a trasladarlos no cuenta con la autorización para ingresar a Venezuela.
Tal como estaba en su agenda, el presidente Pedro Castillo llegó hasta el Grupo Aéreo Nº8 de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), ubicado en el distrito del Callao, para supervisar deportación. Sin embargo, se retiró al conocer la descoordinación.
Cabe recalcar que el operativo, a cargo de la Dirección de investigación criminal (DIRINCRI) y del personal de Extranjería de la Policía Nacional del Perú (PNP), se desarrolló la madrugada de este miércoles.
Se trata de un grupo de extranjeros, 31 varones y 10 mujeres, del cual 18 eran requeridos por la policía venezolana al haber cometido delitos, tales como sicariato, robo, secuestro, en dicho país. El resto había ingresado al Perú de manera ilegal.
Las autoridades aún no detallan si estos 18 venezolanos también forma parte de la lista delictiva en nuestro país, es decir, si están implicados en los mismos delitos o en alguna banda criminal en el territorio nacional.







