La crisis por el oxígeno necesitado por pacientes COVID-19 continúa. La semana anterior, el Gobierno intentó frenarla con un decreto de urgencia que declaraba a este elemento como un bien esencial.
En el Perú se usaba regularmente el oxígeno medicinal entre 93 y 100% de pureza. Pero en el 2010, durante el segundo gobierno de Alan García, el entonces ministro de Salud y hoy integrante del Comando COVID-19, Oscar Ugarte, firmó la Resolución Ministerial N° 062-2010-MINSA que permitía que solo el oxígeno con 99-100% de pureza pueda usarse en pacientes requirentes de oxígeno medicinal, cerrando el mercado al monopolio de dos empresas, Linde Gas Perú y Airproducts Perú, según revela el programa Cuarto Poder.
Uno de los métodos para producir oxígeno es el de criogenización, que implica elevados costos y permite obtener un oxígeno al 99 % de pureza que se transporta en estado líquido hasta los hospitales.
El otro método es el conocido como absorción, que es más económico y da pureza entre el 93 % y el 98 %. Ambos métodos eran usados de manera regular hasta que el Minsa aprobó solo a los de alta pureza.
Con esto, los hospitales, centros de salud, postas médicas no pueden consumir oxígeno al 93 o 95 por ciento y, por lo tanto, las empresas que lo producían quedaron imposibilitadas de venderle al Estado.
Entre el 2008 y 2010, Indecopi encontró responsables a tres empresas que pertenecen a Linde Gas Perú y Airproducts Perú de monopolizar el oxígeno, multándolas con S/ 21 millones.

El especialista en salud pública, Marco Almerí, señaló a Cuarto Poder que hoy hay solo dos empresas que manejan el mercado de oxígeno: Linde (alemana) y Air Products (EE.UU.). «Todo nuestro oxígeno medicinal es aportado por ellos, y no han sido capaces de producir lo suficiente para pacientes en esta pandemia», dijo el médico.
La OMS ha recomendado incluso el uso de oxígeno medicinal con 93 % de pureza mínima y así lo explica también el vocero de EsSalud, Pedro Ripalda. «Hemos acreditado el uso a nivel de todas las instituciones y establecimientos de salud», recuerda.
La escasez se presenta también ante la falta de producción, la imposibilidad para cubrir la excesiva demanda, por lo que los precios se encarecieron considerablemente. Muchas interrogantes quedan sin respuesta y muchas personas siguen esperando aún el oxígeno que les salve la vida.
Fuente: Cuarto Poder / América







