El Gobierno, liderado por Dina Boluarte, ha promulgado el Decreto Supremo Nº 009-2024-SA, que categoriza la transexualidad y otras identidades de género como enfermedades. Esta medida, incluida en el Plan Esencial de Aseguramiento en Salud (PEAS), ha generado controversia y críticas por parte de diversas organizaciones.
El DS, firmado por la presidenta Boluarte, así como por los titulares del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), José Arista, y del Ministerio de Salud (Minsa), César Vásquez, fue publicado el 10 de mayo en el Boletín de Normas Legales del Diario Oficial El Peruano.
La normativa identifica siete diagnósticos, entre ellos la transexualidad, como condiciones asegurables de salud mental. Además de la transexualidad, se incluyen otros trastornos de identidad de género, como el transvestismo de rol dual o fetichista, según lo establecido en el decreto.
Ante esta disposición, el Colectivo Marcha del Orgullo ha manifestado su rechazo, argumentando que el decreto está desactualizado y podría fomentar prácticas de tortura contra la comunidad LGBTQ+. Han instado al Minsa a modificar la norma, basándose en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que utiliza la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) y no considera la transexualidad como una enfermedad.
Esta medida ha reavivado el debate sobre los derechos y la salud de las personas LGBTQ+, y ha generado llamados a revisar y actualizar las políticas públicas relacionadas con la diversidad de género y la identidad sexual. La sociedad civil y las organizaciones defensoras de los derechos humanos continúan presionando al Gobierno para que se realicen cambios en el marco legal que garanticen la igualdad y el respeto a la diversidad.







