El exministro del Interior y actual congresista Fernando Rospigliosi expresó públicamente su respaldo a las declaraciones realizadas por la presidenta Dina Boluarte, quien rechazó la reciente resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) que cuestiona decisiones internas del Estado peruano.
“Felicito al gobierno por las declaraciones de la señora Boluarte el día de ayer, rechazando la ilegal e ilegítima injerencia de la Corte IDH en asuntos internos del país. Esta gente ya se está sobrepasando absolutamente”, señaló Rospigliosi en declaraciones a la prensa.
El legislador criticó que la Corte esté, según sus palabras, pretendiendo interferir en el trabajo legislativo y ejecutivo del país:
“Está diciéndole al Congreso qué leyes puede y qué leyes no puede aprobar, y al gobierno qué leyes puede y qué leyes no puede promulgar. Eso es absolutamente inaceptable. Por eso, respaldamos completamente la firme posición que ha tomado el gobierno y esperamos que la ley correspondiente sea promulgada en los próximos días, una vez se cumplan los trámites necesarios”.
Asimismo, Rospigliosi fue más allá y exhortó al Ejecutivo a iniciar los trámites para que el Perú se retire de la Corte IDH, a la que acusó de tener una posición sesgada:
“Esa corte tiene una posición claramente pro-terrorista y en contra de los militares y policías del Perú que derrotaron al terrorismo. Las verdaderas víctimas son ellos, que siguen siendo perseguidos por un sistema judicial caviarizado desde hace décadas”.
Consultado sobre las posibles consecuencias diplomáticas de una eventual salida del sistema interamericano de derechos humanos, Rospigliosi minimizó cualquier impacto internacional:
“¿Qué implicancias tiene para Estados Unidos o Canadá no estar en la Corte? Que yo sepa, ninguna. En cuanto a relaciones diplomáticas, tampoco. No hay nada que nos afecte si salimos de la Corte, cuando los países más importantes del continente no pertenecen a ella”.
Las declaraciones de Rospigliosi se suman a un sector del Congreso que viene promoviendo una postura crítica frente a organismos internacionales, especialmente en temas vinculados a derechos humanos y justicia transicional.










