El programa periodístico “Punto final” reveló este domingo que, tras realizar dos días de videovigilancia por orden de la fiscalía, la policía tuvo la certeza de que el exgobernador del Callao y prófugo de la justicia Félix Moreno se encontraba en la casa de su esposa, ubicada en Camacho, La Molina.
Al día siguiente, el 14 de febrero, un informe policial advirtió que en el interior de la vivienda en La Molina “se encontraría el prófugo Félix Manuel Moreno Caballero y que tendría documentación de importancia para la investigación”.
Según el reportaje difundido en Punto Final, el pasado febrero la fiscal Geovana Mori, del Equipo Especial Lava Jato, dispuso vigilancia policial al inmueble de la calle Jacarandá N° 180, en Camacho, donde se tenía información que Moreno podría estar escondido.
La visita de David González Sáenz, médico personal de Moreno, y de Olga Santos Segovia, exfuncionaria de su confianza, el 13 de dicho mes, confirmarían las sospechas de Mori y darían como resultado un informe de inteligencia, remitido el día 14.
Con esta documentación, la fiscal solicitó el allanamiento de la casa, el mismo que se efectuó el día 16. Sin embargo, pese a las certezas que se tenían, Moreno había escapado. Asimismo, según el acta de allanamiento, de las 12 cámaras de la residencia, solo seis funcionaban: las destinadas a la vigilancia externa.
El 16 de febrero, durante el allanamiento a la vivienda, ordenado por el Poder Judicial a pedido de la fiscal Mori, el exgobernador ya no estaba en el inmueble. Al interior de la casa, según el acta de allanamiento, se encontraron las cámaras internas de vigilancia desconectadas.










