El expresidente Alejandro Toledo sufrió una descompensación el lunes 11 de agosto durante los alegatos finales del juicio por el caso Ecoteva. El incidente ocurrió en el marco de la audiencia llevada a cabo por la Novena Sala Penal Liquidadora de la Corte Superior de Lima, donde su abogado informó que el exmandatario no se encontraba en condiciones de continuar.
Roberto Su, abogado defensor de Toledo, explicó a la jueza Josefa Izaga que encontró a su patrocinado en mal estado al llegar al penal de Barbadillo. “Vine hoy a las 10 de la mañana al penal para acompañar a mi patrocinado y lo encontré con escalofríos y temblores. Le tomaron la presión arterial y estaba en 100 sobre 60. Tiene dificultades para sostener la voz y hablar unos minutos”, indicó durante la sesión.
Ante esta situación, el abogado solicitó que se le permita a Toledo participar en la próxima sesión del juicio, comprometiéndose a coordinar la atención médica necesaria para su recuperación. “Solicito que se le permita participar en la siguiente sesión”, manifestó Su.
La jueza Izaga aceptó el pedido y autorizó que Toledo regresara a su celda para descansar. “Sí, señor Toledo, puede retirarse a descansar si no puede hablar. Caso contrario, le pediremos que ejerza su defensa material y terminaremos”, señaló la magistrada, dando por concluida la participación del acusado en la audiencia del día.
Visiblemente afectado y con voz débil, el expresidente confirmó su malestar. “Sí, señorita magistrada, no me siento bien”, dijo Toledo, quien permanece recluido en el penal de Barbadillo mientras enfrenta cargos relacionados con presuntos actos de corrupción vinculados al caso Ecoteva.







