El excongresista y excomandante general del Ejército, Edwin Donayre, rompió su silencio tras recuperar su libertad luego de pasar cinco años en prisión por el caso conocido como Gasolinazo. En entrevista con Milagros Leiva, Entrevista, el exmilitar aseguró que su condena fue producto de una persecución y que no se presentaron pruebas que lo incriminaran directamente.
“En la región militar del sur no existe una sola prueba de robo de combustible bajo mi mando. Ni de mis subordinados ni nada. A mí me condenan a cinco años de cárcel bajo dos supuestos e imputaciones”, señaló Donayre, al tiempo que calificó de absurda la acusación inicial sobre la supuesta desaparición de 44 cisternas de combustible.
El exparlamentario sostuvo que la versión de la Fiscalía cambió con el tiempo, señalando luego que el combustible había sido trasladado irregularmente desde Lima a Arequipa. Sin embargo, defendió que las facturas y registros correspondían al Pentagonito, por lo que, a su juicio, no hubo irregularidad alguna en su gestión.
Donayre acusó directamente al juez César San Martín de ocultar pruebas clave durante el proceso, como el testimonio de transportistas que habrían confirmado el traslado regular del combustible hacia los grifos militares de la región sur. “El señor César San Martín escondió esas pruebas. Está probado”, aseguró. Además, afirmó que su condena fue “provocada por Gustavo Gorriti”.
El caso Gasolinazo se remonta al 2008, cuando Donayre era comandante general del Ejército. En ese entonces, se denunció que más de 40 oficiales, incluido él, habrían solicitado combustible al Estado mediante documentos falsificados. Pese a la sentencia que lo mantuvo en prisión por cinco años, Donayre insiste en que fue víctima de una persecución política y judicial.







