El Pleno del Congreso de la República ha aprobado por una amplia mayoría de votos la exoneración de prisión preventiva para aquellos ciudadanos que utilicen armas en defensa propia o de terceros en situaciones de peligro inminente. La votación final contó con 79 votos a favor, 18 en contra y 5 abstenciones, respaldando así el proyecto legislativo impulsado por las congresistas Norma Yarrow y Patricia Chirinos.
La modificación al artículo 20 del Código Penal introduce importantes cambios que permiten el uso de fuerza, incluso letal, en casos de defensa propia o de terceros, siempre y cuando se cumplan ciertas condiciones. Bajo estas nuevas disposiciones, no se procederá con la prisión preventiva contra aquellos que actúen en legítima defensa, siempre y cuando no cuenten con antecedentes penales o una sentencia firme previa.
El texto legislativo especifica que la defensa puede ejercerse ante una irrupción ilegítima en una propiedad privada, vehículo, negocio o lugar de trabajo, así como frente a una situación de peligro inminente donde se repela una agresión.
Además, se establece que si se utiliza un arma de fuego legalmente inscrita en el acto de defensa, esta deberá ser incautada por la autoridad competente en un plazo no mayor a 48 horas para las investigaciones preliminares.
Sin embargo, esta medida ha generado controversia y rechazo por parte de instituciones clave como el Poder Judicial y la Fiscalía de la Nación. Ambas entidades expresaron serias preocupaciones sobre las implicaciones de la propuesta, argumentando que podría desvirtuar el análisis objetivo de los hechos en el proceso penal y facilitar la justificación de actos de violencia.
A pesar de las críticas, los congresistas a favor del proyecto enfatizan su importancia para brindar protección a los ciudadanos ante situaciones de riesgo. Destacan que esta medida fortalecerá el derecho a la legítima defensa y ofrecerá mayor seguridad a la población en general.
La aprobación de esta ley marca un hito en la legislación peruana en materia de defensa personal y seguridad ciudadana, generando un intenso debate sobre los límites y responsabilidades en el uso de armas en situaciones de peligro.







