La congresista Ariana Orué, representante de Podemos Perú, vuelve a estar en el centro de la polémica tras la difusión de un reportaje que revela que uno de sus asesores más cercanos, Renzo Nicolás Basurco Echandía, mantiene una relación sentimental con su hermana, Shirley Orué. Según Cuarto Poder, Basurco ocupa el cargo de asesor II en el despacho congresal con un sueldo de S/10.000, pese a no contar con experiencia previa en el sector público.
El dominical expuso que el vínculo entre Basurco y Shirley Orué no solo se limita a su relación afectiva, sino que también está documentado en partes policiales de años anteriores. Uno de ellos, fechado en 2021, describe una intervención donde el asesor fue detenido por presunto consumo de alcohol y la hermana de la parlamentaria protagonizó un altercado con los agentes, arrebatando documentos en estado de ebriedad. Además, ambos habrían trabajado juntos en la Municipalidad de Carmen de la Legua, antes de asociarse en la empresa África Producciones Perú, dedicada a eventos y comunicación.
Las revelaciones han despertado cuestionamientos sobre un posible conflicto de interés. La abogada penalista Cecilia Madrid advirtió que “la existencia de un vínculo sentimental o familiar entre una congresista y un asesor designado directamente por ella puede configurar una infracción administrativa y ética”, especialmente si no fue declarado formalmente. Por su parte, Orué evitó brindar explicaciones claras y acusó a la prensa de intentar “inmiscuirse en su vida privada”.
El reportaje también reveló un segundo caso que compromete a la legisladora: su coordinador parlamentario, Alex Paredes, fue grabado actuando como su chofer personal para trasladarla al gimnasio durante horario laboral. En las imágenes, el trabajador aparece esperándola dentro del vehículo oficial mientras ella realiza su rutina de ejercicios, para luego llevarla de regreso a su vivienda y, recién después, al Congreso.
Expertos en gestión pública calificaron esta práctica como un uso indebido de los recursos del Estado. El exoficial mayor del Parlamento, José Cevasco, advirtió que “si el trabajador cumple funciones impuestas por la congresista fuera del marco de sus deberes, y en beneficio personal de ella, podría configurarse incluso el delito de peculado”. La controversia se suma así a una creciente lista de denuncias que ponen bajo la lupa el manejo del personal en los despachos congresales.







