El gobernador regional de La Libertad, César Acuña, fue abucheado este 28 de julio durante el tradicional desfile patrio en Trujillo, donde llegó con retraso y fue recibido con gritos de desaprobación por parte de los asistentes. Frases como “¡Fuera de acá!” y “¡Avanza, desgracia**!” se escucharon desde las gradas, dejando en evidencia el creciente malestar ciudadano hacia su figura política.
La molestia se debió principalmente a la demora en su arribo al evento, que estaba programado para las 11:00 de la mañana. Sin embargo, Acuña hizo su aparición pasada el mediodía, lo que generó impaciencia entre los asistentes y encendió los ánimos durante un acto cívico que tradicionalmente se caracteriza por el respeto a los símbolos patrios. Este retraso fue interpretado por muchos como una falta de consideración hacia la población y las autoridades presentes.
El ambiente de protesta también estuvo marcado por burlas relacionadas con un episodio que ha perseguido a Acuña en las últimas semanas. Desde las gradas, varias personas le gritaron “¿Cuánto es siete por ocho?”, en alusión a la entrevista viral en la que, pese a haber asegurado que era bueno con los números, no supo responder a esa operación matemática básica. El incidente, que se popularizó en redes sociales, se ha convertido en símbolo de las críticas a su preparación académica.
El rechazo que enfrentó Acuña en este evento no es aislado. Diversos sectores de la región han expresado su inconformidad con la gestión del gobernador, particularmente en temas de seguridad ciudadana. Su reciente viaje a El Salvador para conocer estrategias contra el crimen no fue bien recibido por parte de la población, que lo considera desconectado de las verdaderas urgencias locales.
Este nuevo episodio de abucheos refleja la complicada relación entre César Acuña y la ciudadanía de La Libertad, en medio de cuestionamientos sobre su liderazgo y eficacia como autoridad regional. En el horizonte político, su partido, Alianza Para el Progreso, ya evalúa posibles alianzas con miras a las elecciones de 2026, aunque el clima actual pone en duda el respaldo popular que podría tener en los próximos comicios.







