¿Cuánto costará la castración química?
Sobre el presupuesto que conllevaría la castración química en el Perú, Félix Chero declaró que este será calculado según el índice de condenas por violaciones de la libertad sexual.
“Estimamos en promedio, según las dosis que recomienda el Minsa, es de más de 2 millones de soles porque las dosis son cada seis meses”, dijo.
El Ejecutivo también aclaró que este proyecto está dentro de la facultad constitucional que tiene el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y dentro de la facultad constitucional que tiene el Consejo de Ministros.
Colegio Químico Farmacéutico
El decano nacional del Colegio Químico Farmacéutico del Perú, Arnaldo Tipiani Muñoz, afirmó que la castración química obligatoria para los violadores de menores de edad, adolescentes y mujeres, le costaría miles de dólares al Estado, sería solo temporal y no soluciona el problema de fondo.
“La castración química es un término relativo, porque es un proceso que mediante un tratamiento con fármacos se inhibe la hormona de la testosterona, que tiene relación con la libido y solo es de manera temporal. El tratamiento tiene un costo promedio de 50 dólares y este tiene una duración solo de hasta tres meses. Además, existe contraindicaciones que señalan que los productos no pueden ser aplicados por un periodo mayor a dos años”, sostuvo Tipiani en un comunicado.
Asimismo, Tipiani precisó que existen eventos adversos con este tipo de tratamientos, como son los problemas hepáticos, complicaciones en la masa ósea, aumento de peso y problemas de circulación, por lo que antes de aplicarse a una persona se debe tener un diagnóstico de su estado de salud.
¿Qué es la castración química?
La castración química es el uso de fármacos para reducir la libido o la actividad sexual y es una forma legal de castigo en países como Corea del Sur, Polonia, República Checa y en algunos estados de Estados Unidos.
El exministro de Salud y urólogo Alberto Tejada explicó cómo actúa en las personas que son sometidas a este proceso.
“La castración química y no quirúrgica (que es extirpar los testículos) consiste en administrarle una sustancia a una persona, sea por la vía intramuscular o con pastillas, para inhibir la producción de testosterona, o contrarrestarla, y de esa forma inhibir el deseo sexual, el impulso y la propia erección del pene”, señaló en RPP.
Los fármacos que se emplean para el tratamiento del cáncer de próstata también se destinan para la castración química.