Daniel Emiliano Mora Zevallos (74), candidato del Partido Morado al Congreso, fue denunciado el año pasado por su esposa Lilia Virginia Jaureguy Sanguineti (72) por maltrato físico y psicológico.
De acuerdo al parte policial del 19 de marzo del 2019, la víctima cuenta que su esposo le rompió la nariz y la pateó varias veces en el suelo porque utilizó su vehículo.

“Que, el día 19 de marzo 2019 a horas 16:00 aproximadamente, fui a recoger al colegio a mis nietas, al retornar a casa se me bajo una de las llantas de mi carro, llegue a mi domicilio y lo guarde así en el estacionamiento, al día siguiente mi esposo se percato del hecho y empezó a reclamarme, diciéndome que no toque sus cosas, inútil, irresponsable, amenazándome que ya no agarrare ningún carro, que nada de la casa es mío y que todo era de él, que no tengo ni m***, le dije que no es nadie para prohibirme que yo maneje los carros, me dio una cachetada, rompiéndome la nariz, a lo que me defendí con mis manos, ante eso empezó a bofetearme que me caí al piso, estando ahí indefensa sin poder defenderme comenzó a patearme varias veces en la pierna, para luego salir de la casa…”, manifestó la agraviada.

Los peritos de medicina legal determinaron que la mujer presentó huellas de lesiones traumáticas recientes. “Con atención facultativa de dos dias por incapacidad médico legal de siete días. Por lo que se puede advertir la existencia de riesgo para la denunciante agraviada en el presente proceso, resultando oportuno dictar las medidas de protección”, se lee el reporte.
Ante ello, la jueza Oliva Diaz Leidi Yanina, del Octavo Juzgado Especializado de Familia de Lima, resolvió dictar como medidas de protección el cese y abstención por parte de Daniel Mora en la modalidad de maltrato físico y psicológico.
Además, ordenó que Mora debe abstenerse de todo tipo de actos que impliquen violencia familiar y demás formas de agresiones psicológicos, insultos, humillaciones, tildaciones entre otros agravios que menoscaben la integridad física, psíquica y emocional, ya sea en la esfera pública o privada, respetando la integridad física y psicológica de la agraviada, bajo apercibimiento de ser denunciado penalmente por desobediencia y resistencia a la autoridad judicial.
La jueza también resolvió que el postulante “morado” reciba terapia psicológica por tres meses. Ver Resolución Aquí

Fuente: Diario Expreso










