Accidentada fue la llegada del presidente Martín Vizcarra a la ciudad de Arequipa. Tras su arribo al hospital Honorio Delgado de dicha región, fue recibido con numerosas protestas por parte de médicos y familiares de pacientes con COVID-19. La indignación hacia el mandatario tendría motivo por la desesperación de observar la falta de personal, medicinas e insumos para lidiar con la batalla frente al coronavirus.
Vizcarra conversó durante 20 minutos aproximadamente con el personal de salud que estaba exigiendo más equipos de protección personal, oxígeno, duchas y médicos que ayuden a atender la alta demanda de pacientes infectados.
Se supo que durante esta conversación que tuvo lugar en la vía pública, muchos de los protestantes hicieron notar su disconformidad con el accionar del Gobernador Regional, Elmer Cáceres Llica.
“¡Basta de mentiras! ¡Los pacientes se mueren! ¡Llica incapaz! No sean indiferentes, la gente se muere”, exclamaban los protestantes.
Por otro parte, también exigieron al presidente que visite las carpas y el área de triaje del Hospital Honorio Delgado, donde, según señalaron, habían puesto a todos los pacientes que antes de su llegada, habrían estado en condiciones lamentables, pero el mandatario no hizo caso a su pedido y solo atinó a retirarse en su camioneta.
Esto ocasiono que una integrante del personal de salud brinde una declaración polémica a la prensa:
“Ya no hay pacientes en emergencias, ustedes han visto a todos los pacientes tirados ahí, pasando frío y ahora el presidente no va a encontrar ningún paciente. Los han metido en una carpa a todos. Todos están metidos ahí. No hay médicos, no hay personal que los vea. Están abandonados. Los han metido para que ellos (señala a Martín Vizcarra y Pilar Mazzetti) no los vean”, sostuvo.







