El alcalde de Ate Vitarte, Franco Vidal, llegó al gimnasio Smart Fit del centro comercial Real Plaza Puruchuco, pero el personal de seguridad le negó el acceso, alegando que su ropa no cumplía con el código del lugar.
Sorprendido por la situación, el alcalde no dudó en sacar su teléfono y grabar el momento, compartiendo el video en sus redes con un mensaje claro: “Mañana los clausuro”.
El clip, que rápidamente se viralizó en plataformas como TikTok, dejó a muchos usuarios confundidos y otros, simplemente, divertidos.
«¿Cómo es posible que una figura pública como el alcalde no pudiera ingresar solo por su atuendo deportivo?», “creo que no le conoce el chico”, “No se puede ir a propiedad privada y hacer lo que uno quiera”, 7mi apoyo total a Franco vidal el Smart fit ya tienen antecedentes de discriminación está bien lo hizo el alcalde”, “El pata que esta en recepción esta loco, varias veces e ingresado con cualquier tipo de vestimenta, despidan a ese pata”, “smart fit hay mucha discriminación tienes que ir bien ala ropa deportiva”, “puedo ir al Gym así vaya con chanclas cual es el problema. pago mi plata y punto !!”, “uno es libre de ir como le da la gana”, comentaron los usurios de ls redes sociales.
En lugar de quedarse callado, Vidal decidió darle un giro humorístico a la situación, asegurando que tomaría medidas contra el gimnasio, sugiriendo incluso su posible clausura.
El insólito rechazo que vivió Franco Vidal en el gimnasio Smart Fit no pasó desapercibido y generó tanto sorpresa como risas. Aunque muchos creyeron que el alcalde, vestido con ropa deportiva cómoda, solo buscaba ejercitarse como cualquier otro usuario, el personal del local le negó el ingreso.
Al parecer, su vestimenta no cumplía con un supuesto código de vestimenta que, según el gimnasio, debía respetarse. El incidente fue grabado en video y muestra el preciso momento en que el alcalde intenta ingresar, pero termina retirándose sin poder realizar su entrenamiento.
Las reacciones en redes sociales fueron mixtas. Algunos seguidores del alcalde se divirtieron con la situación y expresaron su apoyo, mientras que otros, más escépticos, criticaron la forma en que se manejó el asunto.
En su defensa, Franco Vidal aseguró que tomaría medidas para que el gimnasio comprendiera la gravedad del episodio, dejando claro que no toleraría que esto se repitiera en el futuro. Con su estilo característico, el alcalde convirtió lo que parecía ser un mal día en una anécdota viral, desatando risas y comentarios de todo tipo.







