En respuesta al alarmante aumento de la extorsión y la violencia en Trujillo, agentes de la Policía Nacional del Perú (PNP) han comenzado a retirar stickers colocados por bandas criminales en vehículos de transporte público, y los están reemplazando con distintivos oficiales de la institución. Estos nuevos adhesivos incluyen el número para realizar denuncias, en un esfuerzo por brindar mayor seguridad a los transportistas y promover la colaboración ciudadana.
La iniciativa surge ante el constante hostigamiento que sufren las empresas de transporte en la ciudad, especialmente en las zonas sur y norte. Empresas como Diez Ases han sido blanco de al menos cinco atentados, con un saldo trágico de dos fallecidos: una madre de familia y un joven universitario. Otras empresas como El Dorado también han sufrido ataques, incluyendo el incendio de un vehículo con pasajeros a bordo.
El 14 de abril, un bus de la empresa EMTRAFESA fue atacado a balazos, recibiendo diez impactos. A este se suman atentados contra unidades de transporte de las empresas Nuevo California, El Cortijo, Mochica y Ramiro Priale, esta última obligada a cerrar debido a la constante violencia. Los transportistas y ciudadanos de Trujillo han expresado su preocupación y exigido una respuesta más efectiva por parte de las autoridades.
A este clima de inseguridad se suma el atentado registrado en marzo contra la sede del Ministerio Público de La Libertad. Las cámaras de seguridad captaron el momento en que dos hombres en moto, haciéndose pasar por repartidores, dejaron un artefacto explosivo en el jardín del recinto, ubicado en la avenida Jesús de Nazareth. La detonación causó serios daños en la infraestructura y viviendas cercanas, evidenciando la capacidad de acción de los grupos criminales.
Ante esta situación, la PNP ha intensificado sus acciones en el transporte urbano de Trujillo, promoviendo el uso de los nuevos stickers con fines preventivos. Con estas medidas, se busca recuperar el control de las calles y brindar mayor confianza a los ciudadanos, aunque persisten las críticas sobre la falta de preparación y reacción efectiva frente a la ola de violencia que golpea a la ciudad.









