En una sorprendente y creativa estrategia, agentes del Grupo Terna de la Policía Nacional del Perú (PNP) han recurrido a los disfraces de populares personajes de la serie El Chavo del 8 y otras creaciones de Chespirito para infiltrarse en zonas de alto riesgo donde operan bandas de microcomercialización de drogas. Vestidos como el Chavo, Don Ramón, Quico, la Chilindrina, el Profesor Jirafales y hasta el Chapulín Colorado, los policías buscan camuflarse en entornos urbanos sin levantar sospechas.
Durante una demostración realizada el jueves 17 de julio en la sede central del Escuadrón Verde, en el Cercado de Lima, los agentes mostraron cómo ejecutan estos operativos encubiertos. La táctica consiste en integrarse en el entorno de viviendas que podrían ser utilizadas como puntos de venta de drogas, interpretando personajes conocidos y entrañables para el público latinoamericano. La popularidad de los disfraces les permite moverse con naturalidad antes de sorprender a los criminales en pleno acto delictivo.
El coronel Pedro Rojas, jefe del Escuadrón Verde, explicó que estas acciones son parte de un trabajo de inteligencia cuidadosamente planificado. “Nos caracterizamos, nos mimetizamos para pasar desapercibidos y poder intervenir a los delincuentes sin que se dieran cuenta”, afirmó en declaraciones a RPP Noticias. Añadió que esta estrategia ha permitido más de 3.700 intervenciones en lo que va del año, por delitos como robo y tráfico de drogas en Lima Metropolitana.
El Grupo Terna es una unidad especializada de la PNP que trabaja de forma encubierta, utilizando métodos creativos de camuflaje para intervenir en zonas urbanas peligrosas. Sus agentes suelen disfrazarse de mendigos, vendedores ambulantes o personajes populares para infiltrarse sin ser detectados. En febrero de 2025, sorprendieron al vestirse como ‘El Grinch’ y ‘El Capibara Terna’ durante operativos similares.
La táctica ha generado tanto sorpresa como admiración entre los ciudadanos, que valoran el ingenio de los efectivos para combatir el crimen con herramientas poco convencionales. Además, el uso de personajes queridos por la población también busca generar cercanía y apoyo social, al tiempo que permite a los policías cumplir su labor de forma más segura y efectiva.









