Andahuaylas. — Un estremecedor caso de violencia de género ha conmocionado a la población de Andahuaylas durante las celebraciones de Semana Santa. Un agente de la Policía Nacional del Perú (PNP), identificado como Guillermo Montañez, fue detenido luego de agredir brutalmente a su pareja embarazada de ocho semanas, en presencia de la hija de ambos, una niña de solo siete años.
El ataque ocurrió alrededor de las 4:54 a.m., frente a un hotel donde se hospedaban, cuando la mujer y la menor descendieron de un mototaxi. Según testigos, el agente esperaba en el lugar y, tras increpar al conductor del vehículo, se dirigió violentamente hacia su pareja, empujándola al suelo y propinándole una patada, todo ante los ojos de la pequeña.
Testigos intervinieron para detener al agresor
Un ciudadano que presenció el ataque intentó intervenir, pero también fue agredido por el policía. La víctima, de 31 años, trató de escapar y refugiarse en un taxi, pero Montañez la alcanzó, la sujetó por el cuello y la dejó inconsciente. Finalmente, dos hombres lograron reducir al agresor y evitar que el ataque continuara.
El agente había viajado a Andahuaylas con la mujer y la niña para participar en las festividades religiosas. Tras su detención, permanece bajo custodia policial mientras avanzan las investigaciones.
Estado de salud de la víctima y consecuencias psicológicas
Afortunadamente, los médicos confirmaron que tanto la mujer como el bebé que espera se encuentran fuera de peligro. Fue dada de alta tras recibir atención médica, aunque se teme por las secuelas psicológicas, especialmente en la menor que presenció toda la agresión.
Acciones disciplinarias y rechazo institucional
La Inspectoría de la Policía Nacional ha iniciado un proceso disciplinario contra Montañez. Según declaraciones del coronel César Bardales Herrera, jefe de la Policía en Andahuaylas, el agente será separado de manera inmediata de la institución. “Este efectivo, el día de mañana, ya no debe estar en las filas de la institución”, señaló el oficial en declaraciones a América Noticias.
Indignación en la comunidad y llamado a la acción
El caso ha generado un profundo rechazo en la comunidad, no solo por la gravedad del acto, sino por el hecho de que el agresor pertenece a una institución que debería garantizar la seguridad de la ciudadanía. Además, ha reabierto el debate sobre la violencia de género en el país y la necesidad urgente de implementar medidas efectivas de prevención y sanción, sobre todo cuando los agresores son funcionarios públicos.
Organizaciones sociales y autoridades locales han enfatizado la importancia de brindar apoyo psicológico a la madre y a la menor, víctimas directas de esta violenta agresión.









