En un acto desesperado por salvaguardar su integridad, una joven de 19 años intentó arrojarse desde el tercer piso de la residencia donde trabajaba, ubicada en la urbanización Miraflores Country Club de Piura. La empleada doméstica buscaba escapar de un intento de agresión sexual por parte del hijo de su empleador.
El incidente ocurrió la noche del sábado 11 de mayo, cuando el personal de emergencia fue alertado sobre la situación. Al llegar, encontraron a la joven, cuya identidad se ha mantenido en reserva, aferrada a los barrotes de una ventana, en un intento por evitar un nuevo ataque.
Tras ser rescatada por la policía, la víctima fue trasladada a la comisaría de Tacalá. Allí, compartió su testimonio, detallando que había sido objeto de una agresión sexual previa por parte del mismo individuo y que temía que se repitiera. Un examen médico forense posterior confirmó la gravedad de sus acusaciones.
Este caso ha conmocionado a la comunidad local y ha puesto de relieve la urgente necesidad de abordar la violencia de género y proteger a las víctimas de agresiones sexuales.









