La muerte de un joven extranjero dentro de una comisaría en El Agustino ha encendido las alarmas sobre un posible caso de abuso policial o negligencia. Juan Camilo Rodríguez Álvarez, un ciudadano colombiano de 30 años, falleció en extrañas circunstancias la madrugada del lunes 2 de junio, horas después de haber sido detenido por causar disturbios en la vía pública.
El hecho ocurrió la noche del domingo 1 de junio, cuando Rodríguez fue intervenido cerca de las 11 p.m. por efectivos policiales tras protagonizar actos violentos en los alrededores de una pizzería. De acuerdo con el parte policial, fue trasladado a la comisaría de El Agustino para ser ingresado al área de delitos contra la seguridad y el orden. Sin embargo, horas después, el joven fue hallado en un intento de suicidio dentro de la celda, según versiones oficiales.
La Policía señaló que al promediar las 3:20 a.m., mientras los agentes salieron a atender una emergencia por un supuesto artefacto explosivo, Rodríguez habría utilizado uno de sus pasadores para intentar quitarse la vida. Fue trasladado de inmediato al Hospital Hipólito Unanue, donde lamentablemente falleció poco después, dejando varias preguntas sin respuesta.
No obstante, familiares y testigos han puesto en duda la versión oficial. La pareja de la víctima declaró al noticiero “24 Horas” que Juan Camilo “entró vivo” y que testigos afirmaron haberlo escuchado gritar por ayuda tras presuntos golpes de los policías. “Ahora dicen que se ahorcó, pero es un joven con toda una vida por delante”, expresó, exigiendo una investigación transparente sobre lo ocurrido.
El caso ha generado polémica no solo por las dudas sobre la causa de muerte, sino también por la aparente falta de control dentro de la dependencia policial. Además, fuentes oficiales han informado que el joven habría estado involucrado en un caso de robo de computadoras en Bolivia, aunque esta situación no justifica las condiciones en las que terminó su vida. La Defensoría del Pueblo y el Ministerio del Interior ya han sido emplazados para esclarecer este caso que podría sumar una nueva denuncia por abuso en el sistema policial peruano.










