Una nueva investigación periodística destapó una grave denuncia que involucra a miembros de la Policía Nacional del Perú en una red criminal liderada por Erick Moreno Hernández, alias “El Monstruo”, actualmente prófugo de la justicia. Según reportó Cuarto Poder, chats y audios hallados en dispositivos móviles revelan cómo este delincuente operaba una red de extorsión en Lima Norte, con apoyo logístico y de inteligencia proporcionado por efectivos policiales.
Uno de los principales implicados es el suboficial de tercera Georgi Araujo, conocido como “Puita”, quien según las pruebas brindaba armamento, municiones y datos confidenciales a “El Monstruo”. En los mensajes incautados se escucha a Araujo coordinar la entrega y mantenimiento de armas. Además, filtraba operativos policiales para evitar que la banda “Los Injertos del Cono Norte”, liderada por Moreno, fuera intervenida por las autoridades.
La Fiscalía también halló vínculos financieros entre la organización criminal y policías, a través de transferencias y vouchers. Por ejemplo, Grace Bados Neyra, presunta “cajera” de la banda, hoy recluida en Santa Mónica, habría hecho pagos al suboficial implicado. En tanto, se encontraron imágenes de armamento a nombre de Bruno Kensel Cevasco López, otro policía ahora en condición de prófugo. La Fiscalía evalúa ampliar la investigación para identificar a más efectivos policiales que estarían implicados en la red.
En un audio de 9 minutos dirigido a su madre, grabado el 2 de enero, “El Monstruo” confiesa su vida delictiva. “Yo vivo de eso, de las extorsiones. Cobro a empresas todos los días. Si no pagan, igual le pago a mi gente sus acciones, no me trabajan gratis”, se le oye decir. El mensaje también revela el miedo de Moreno a ser asesinado si abandona la organización y el riesgo que implicaría para su familia. Rechaza además cualquier intento de cambiar de vida o buscar trabajo legal.
Finalmente, investigaciones sobre Lizeth Cruz Ruiz, pareja de “El Monstruo”, también arrojaron evidencia sobre el funcionamiento interno de la red. Desde videollamadas para planear secuestros hasta la coordinación de cobros extorsivos a negocios locales, el material hallado en su celular fue clave. Cruz huyó a Bolivia con identidad falsa en 2022, pero fue capturada en marzo de este año, debilitando una de las bandas más temidas de Lima Norte. La Policía continúa las pesquisas mientras se sospecha que “El Monstruo” sigue operando desde la clandestinidad.











