Aquise destaca la evidente crisis sanitaria y económica en Puno, donde se cierne la amenaza de El Niño Global. Destaca que más del 90% de la quinua y el 80% de los tubérculos quedan sin cosechar, lo que genera falta de forraje para el ganado. Aquise destaca la necesidad de que las autoridades electas aborden estos temas vitales y expresa su oposición a los cierres de carreteras y actividades violentas, condenándolos. Llama a la activación de los sectores turístico, artesanal, de transporte y vulnerable.
Aquise reconoce la ausencia de líderes por el momento y destaca la importancia de establecer comunicación con las autoridades electas, incluidos los alcaldes provinciales, el gobernador y el presidente de la República. Insta a la empatía con la realidad económica del país y destaca la necesidad de un diálogo significativo, aunque parezca un diálogo de sordos. Enfatiza que las meras convocatorias de protesta son insuficientes y tienen un impacto económico negativo en Puno. Entendernos es vital.
Sobre sus interacciones con el gobierno, Aquise menciona una comunicación previa durante la reapertura del aeropuerto de Juliaca. Enfatiza que la respuesta está en Lima, no en Puno, y destaca que más del 90% de la población puneña quiere trabajar, destacando la importancia de no hacer la vista gorda ante la crisis y evitar actividades violentas.
Como la Cámara de Comercio de Puno, proponen encontrar alternativas al cierre de vías y evitar más pérdidas de vidas. Aquise enfatiza que es responsabilidad de los políticos abordar estos temas y menciona el impacto positivo que tuvo el turismo en la región en el pasado, contribuyendo a la devolución de los préstamos. Sin embargo, la reciente crisis política ha dado lugar a reveses.










