Un padre de familia en Paraguay organizó una rifa solidaria para poder pagar la operación quirúrgica de su hija de 8 años, que sufría de un problema en su garganta. Alberto Carísimo, de 30 años, decidió sortear su auto para obtener fondos, aunque esperaba que el vehículo le fuera útil para llevar a su hija a las consultas y exámenes médicos.
La rifa tuvo un final conmovedor cuando Gustavo Huerta, un abogado que compró un boleto, resultó ser el ganador del sorteo y decidió devolverle el auto a Alberto en un acto de desprendimiento. Huerta explicó que su intención desde el principio había sido ayudar a la familia de su hijo menor compañero de clase, y que devolver el auto era lo correcto.
Alberto no pudo contener las lágrimas al recibir su auto de vuelta y agradeció a Huerta por su noble gesto. “Dios te va a devolver el doble”, le dijo mientras lo abrazaba. El vendedor ambulante se mostró agradecido por el apoyo recibido durante la campaña solidaria y comentó que su plan era viajar con su hija en colectivo, pero que el gesto de Huerta había sido una bendición inesperada.











