A pocos días de cumplir 90 años, el expresidente uruguayo José «Pepe» Mujica reveló que atraviesa la etapa final de su vida debido a un cáncer de esófago con metástasis, y que ha optado por no recibir tratamiento. “Estoy enfermo. Me estoy muriendo. ¿Qué querés? Estoy a días de los 90. Voy tirando. Soy consciente de que estoy en la despedida”, declaró en una entrevista con el programa Palabras cruzadas de Radio Sarandí, emitida el viernes 2 de mayo.
Mujica, una figura emblemática de la izquierda latinoamericana, reafirmó que dedicó su vida a servir al Uruguay, aunque confesó cierta frustración por los resultados: “Gasté mi vida en tratar de ayudar al Uruguay. No tuve mucha suerte. Por lo menos votaron muy bien”.
Salud deteriorada y decisión consciente
Desde que hizo pública su enfermedad en enero de este año, el exmandatario ha mantenido una postura serena y realista. Diagnosticado a mediados de 2023, el cáncer de esófago se agravó debido a una vasculitis inmunológica crónica, lo que le impide someterse a quimioterapia u otros tratamientos invasivos.
Mujica, acompañado por su esposa y también exvicepresidenta Lucía Topolansky, recibe atención médica en su chacra de Rincón del Cerro, en las afueras de Montevideo. Allí ha elegido pasar sus últimos meses en calma, rodeado de naturaleza y fiel a su estilo de vida austero. “No quiero que se haga un drama. Estoy en paz con la vida”, habría expresado a su círculo más cercano.
Vida sencilla hasta el final
A pesar del avance de la enfermedad, Mujica continúa con pequeñas tareas cotidianas: recorre su chacra en tractor, cuida las plantas y recibe visitas de amigos y referentes políticos. Su residencia, que ha sido escenario de encuentros con presidentes y líderes de todo el mundo, sigue siendo su refugio.
Su legado trasciende la política. Desde su llegada a la presidencia en 2010 hasta hoy, Mujica es recordado por su discurso sencillo, su compromiso con la justicia social y su firme defensa de los valores republicanos. Su despedida, como su vida, es coherente con la filosofía que siempre defendió: vivir con humildad, servir a los demás y aceptar el ciclo de la vida con dignidad.









