El periodista y escritor Jaime Bayly reveló este martes que el fallecimiento de Mario Vargas Llosa no se habría producido únicamente por una neumonía, como se informó inicialmente, sino que el Nobel de Literatura padecía un cáncer hematológico desde hace cinco años. Según Bayly, la familia del autor decidió mantener en reserva los detalles de su enfermedad, permitiendo que se difundiera la versión oficial de una muerte por complicaciones respiratorias.
Desde Miami, a través de su canal de YouTube, Bayly contó que un amigo cercano a la familia, Enrique Ghersi, mencionó que Vargas Llosa murió de neumonía en Lima. Sin embargo, Bayly desmintió esta versión y aseguró que “él tenía un cáncer en la sangre, una enfermedad incurable que debilitó enormemente su sistema inmunológico”. Afirmó también que el escritor era consciente de su deterioro: “Él sabía que se estaba muriendo, el mundo no lo sabía”.
El periodista relató que, en junio de 2024, recibió información de que Vargas Llosa asistía semanalmente al departamento de Hematología del Hospital Fundación Jiménez Díaz, en España, para recibir tratamiento. Aunque Bayly aclaró que no puede confirmar esto con absoluta certeza, aseguró que la fuente era confiable. “Me dijeron que Vargas Llosa iba todas las semanas a hacerse tratamiento para un cáncer en la sangre”, señaló.
Asimismo, Bayly destacó que el escritor eligió pasar sus últimos días en Lima, ciudad en la que finalmente fue incinerado. Cumpliendo con su última voluntad, las cenizas del autor de La ciudad y los perros fueron arrojadas al mar de Paracas, en la costa sur del Perú. “Esa fue su voluntad y se ha respetado”, aseguró.
El testimonio de Bayly ha causado gran impacto en la opinión pública, pues revela un lado desconocido del final de Mario Vargas Llosa. Su muerte, ahora asociada a un cáncer hematológico, reabre la conversación sobre su legado y el silencioso sufrimiento que enfrentó mientras seguía siendo una figura activa en el ámbito literario y político internacional.










