La chimenea de la Capilla Sixtina, en el corazón del Vaticano, emitió este jueves el esperado humo blanco, señal inequívoca de que los cardenales reunidos en cónclave han elegido al nuevo Papa. Con la tradicional frase latina “Habemus Papam”, la Iglesia Católica celebra la designación de su nuevo líder espiritual.
Miles de fieles y visitantes que colmaron la Plaza de San Pedro estallaron en júbilo al ver la fumata blanca que emergió tras dos días de deliberaciones y seis rondas de votación. El anuncio oficial del nombre del 267.º Sumo Pontífice se realizará en breve desde el balcón central de la Basílica de San Pedro.
El cónclave inició el miércoles 7 de mayo con la misa “Pro eligendo Pontifice”, seguida por la primera ronda de votaciones. Aunque inicialmente se reportaron fumatas negras, indicio de desacuerdo entre los 133 cardenales participantes, este jueves por la tarde finalmente se alcanzó la mayoría de dos tercios requerida.
Durante el último siglo, los procesos de elección papal han requerido entre tres y ocho rondas de votación, por lo que la elección en la sexta ronda se mantiene dentro del promedio histórico.
La expectativa ahora se centra en conocer la identidad del nuevo pontífice, su procedencia, y el nombre que elegirá para su papado. La elección de un Papa siempre representa un momento crucial no solo para los más de 1.300 millones de católicos en el mundo, sino también para la geopolítica global.










