Estados Unidos envió tres destructores a la costa de Venezuela en el marco de una operación militar contra los cárteles de la droga en Latinoamérica. La decisión se suma a un conjunto de medidas impulsadas por la administración de Donald Trump para reforzar la presencia naval en el mar Caribe y ampliar la persecución de organizaciones criminales que Washington considera una amenaza para su seguridad nacional.
Según informó la agencia Reuters, los buques que llegarán en las próximas horas a Venezuela son el USS Gravely, el USS Jason Dunham y el USS Sampson, todos equipados con el sistema Aegis, un complejo de radares y misiles guiados diseñado para detectar y neutralizar amenazas aéreas y navales.
Un funcionario estadounidense dijo a Reuters que, en total, se espera que alrededor de 4.000 marineros e infantes de marina se comprometan con los esfuerzos de la administración Trump en la región sur del Caribe.El funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, dijo que el compromiso adicional de activos militares en la región más amplia incluiría varios aviones espía P-8, buques de guerra y al menos un submarino de ataque.El funcionario dijo que el proceso duraría varios meses y que el plan era que operaran en espacio aéreo internacional y aguas internacionales.
El Departamento de Defensa estadounidense había comenzado días atrás, según informó el diario LA NACION, el despliegue de fuerzas aéreas y navales en esa zona marítima, luego de que el presidente Trump firmara en secreto una orden que autoriza al Pentágono a utilizar operaciones directas contra grupos narcotraficantes en el exterior. La medida incluyó también a las organizaciones declaradas como terroristas globales, entre ellas el Cartel de Sinaloa en México y el Tren de Aragua en Venezuela.
La presencia de los destructores en aguas cercanas a Venezuela se suma a otra medida adoptada por Washington: la recompensa de US$50.000.000 ofrecida a principios de agosto por información que permita la captura de Nicolás Maduro. El mandatario venezolano está acusado por la justicia estadounidense de mantener vínculos con el narcotráfico.
Fuente: Reuters









