Estados Unidos y China alcanzaron un acuerdo para reducir significativamente los aranceles mutuos durante un periodo de 90 días, en lo que se considera una tregua parcial dentro de la tensa guerra comercial iniciada por Donald Trump en febrero de 2025. Según lo acordado, EE. UU. reducirá sus aranceles sobre productos chinos del 145% al 30%, mientras que China bajará los suyos del 125% al 10%. Esta rebaja mutua representa una reducción del 115% en las tarifas aplicadas durante el conflicto.
La medida llega en un contexto económico delicado para ambos países. En Estados Unidos, el Producto Bruto Interno sufrió su primera contracción trimestral desde 2022, como resultado de una economía golpeada por la incertidumbre comercial. Por su parte, China registró una fuerte caída en sus exportaciones hacia territorio estadounidense durante abril. Donald Trump, pese a haber sugerido recientemente un arancel del 80% a China, dijo esperar un diálogo directo con Xi Jinping en los próximos días para afianzar los avances logrados.
Desde Washington, la Casa Blanca precisó que esta decisión no implica una eliminación de los aranceles, sino una desescalada temporal basada en concesiones mutuas. La portavoz Karoline Leavitt subrayó que cualquier acuerdo futuro dependerá de avances en temas estructurales. A su vez, en Ginebra, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, criticó los altos aranceles anteriores por tener efectos similares a un embargo, y recalcó el deseo común de evitar una ruptura comercial.
Ambas potencias acordaron crear un mecanismo de seguimiento liderado por el viceprimer ministro chino He Lifeng, el secretario Bessent y el representante comercial Jamieson Greer. Este grupo se encargará de mantener el diálogo activo y proponer soluciones económicas cuando surjan tensiones. Desde Pekín, el Ministerio de Comercio calificó el acuerdo como un «avance importante» hacia el diálogo en igualdad de condiciones, aunque advirtió que las expectativas deben mantenerse moderadas.
El impacto del anuncio fue inmediato en los mercados. Las bolsas globales y los futuros de Wall Street reaccionaron al alza tras conocerse la tregua comercial, lo que redujo temporalmente los temores de una recesión global. Aunque se trata de una medida transitoria, los analistas consideran que este acercamiento podría abrir la puerta a un pacto más amplio, siempre y cuando ambos gobiernos mantengan la voluntad política de avanzar hacia una relación económica más estable.










