El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó como “muy débil” la ofensiva con misiles que Irán lanzó este lunes contra la base estadounidense de Al Udeid en Qatar, la más grande de Washington en Medio Oriente. A través de su red Truth Social, Trump minimizó el impacto del ataque y agradeció a Irán por haber dado un aviso previo que permitió evitar víctimas y heridos.
“Irán ha respondido oficialmente a nuestra destrucción de sus instalaciones nucleares con una respuesta muy débil, algo que esperábamos, y que hemos contrarrestado con gran eficacia”, escribió el mandatario. Además, reconoció el gesto de Teherán al advertir anticipadamente sobre el ataque, lo que facilitó evacuar y proteger al personal militar estadounidense desplegado en la región.
La ofensiva iraní incluyó el lanzamiento de misiles balísticos que impactaron zonas estratégicas de Qatar y una base en Irak. Las explosiones sacudieron ciudades como Doha y Lusail, generando alarma en la población y motivando el cierre temporal del espacio aéreo. La embajada de EE.UU. en Doha emitió una alerta de seguridad para sus ciudadanos, mientras otros países como Bahréin y Kuwait también activaron protocolos de emergencia.
Según medios como The New York Times, Irán coordinó el ataque con autoridades qataríes, buscando que fuera una represalia simbólica por los bombardeos estadounidenses del fin de semana contra instalaciones nucleares en su territorio. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que su país “no busca la guerra, pero no dejará sin respuesta una agresión”.
A pesar del tono conciliador en su mensaje, Trump advirtió que cualquier nuevo ataque contra intereses estadounidenses “se enfrentará a una fuerza mucho mayor”. Mientras tanto, el Pentágono continúa reubicando equipos y personal militar para proteger sus posiciones en Medio Oriente, en medio de un clima regional cada vez más volátil y con riesgo de una escalada mayor.










